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 23/11/2017 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 CULTURE & COMMUNICATION 
CULTURE & COMMUNICATION / El valle de lágrimas, un clásico del Siglo XXI
Date of publication at Tlaxcala: 21/03/2013
Original: La vallée de larmes : un classique du XXIème siècle
Translations available: Deutsch  عربي 

El valle de lágrimas, un clásico del Siglo XXI

éditions workshop19دار النشر وَرْشة

 

La primera novela de Antonio Beltrán Hernández, escritor mexicano residente entre París y México que maneja con igual destreza tanto el español como el francés, podría, por su intriga, ser una novela policíaca, pero un relato policiaco (o más bien un thriller lingüístico) urdido por un discípulo del gran Borges, tan fascinado como su maestro por los idiomas, del hebreo y el árabe al japonés y al islandés, pasando por el sueco, el sánscrito y el persa, idiomas que el autor ha frecuentado.  Podría ser una novela de espionaje, con la CIA como personaje central.

Extracto

Dallas, Texas, 22 de noviembre de 1963.  12: 30.

          Nunca nadie se cansará de ver aquella película.  Al contrario: es tan breve que hay que pasársela infinitas veces, disminuir su velocidad, analizar cada imagen. 

          John Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos de América, recorre las calles de Dallas.  Desde su coche saluda a los seres invisibles que lo rodean y les regala, además, su magnífica sonrisa.  Unos fotogramas más tarde, algo lo empuja hacia adelante y toda su actitud cambia.  Luego, su cabeza es rechazada hacia la izquierda, y ahí es cuando se ve la masa roja desparramándose de su cráneo, y a Jacqueline, su esposa, que trepa sobre el coche huyendo, o esperando encontrar algún imposible auxilio.

          Santiago de Chile, 22 de noviembre de 1963.  15: 30.

          En el Internado Nacional Barros Arana los alumnos de último año miran una película de guerra.  Precisamente, una película sobre la Guerra de Corea.  Más precisamente, la película Men in war, dirigida en 1956 por Anthony Mann. 

          Uno de los alumnos ve la película con el mismo interés que sus compañeros, pero siente menos placer que ellos cuando el lanzallamas convierte en antorcha viva a un soldado coreano.

          Al salir de la proyección cunde por el patio un ambiente extraño.  Está muerto, dicen los alumnos de afuera.  Lo mataron.  Era católico.  Los que estaban en el cine no entienden al principio.  Pero pronto se dan cuenta que esa agitación la causa una noticia apenas creíble: acaban de matar al presidente de Estados Unidos.  Y no pasa mucho tiempo antes de que algunos logren comprender quién mató al presidente católico: los comunistas.  Fueron los comunistas.

Podría ser un Bildungsroman (novela de formación) que narra la historia de una joven abogada de la aristocracia chilena que desgarra el velo de la verdad y declara la guerra al medio en que se crió.     

Extracto

 
Un día, preparando mis exámenes para entrar en la facultad de física, di con unas notas de un comité del Pentágono encargado de determinar los blancos de las bombas atómicas. Decía más o menos que había que buscar una ciudad intacta y lo suficientemente grande para ver qué pasaba. No se trataba de buscar un objetivo militar o estratégico, se trataba de aprovechar la ocasión para hacer un experimento científico. Por eso había que lanzar dos bombas, una de uranio 235 y otra de plutonio y luego comparar los efectos de las dos.  
 
Nos habíamos vuelto sus conejillos de indias. Pero, a fin de cuentas, nos lo merecíamos...
 

Podría ser una novela histórica, ya que recorre el siglo XX y algunas de sus tragedias, desde las consecuencias de la Segunda Guerra mundial hasta las guerras neocoloniales de principios de nuestro siglo. Podría ser una novela filosófica, sobre el tema de la impunidad y de la justicia. Podría ser una novela americana, ya que se desarrolla en gran parte entre Santiago de Chile, Valparaíso, Chuquicamata, Buenos Aires, México, Chicago y Nueva York. Podría ser una novela europea, ya que se desenvuelve tanto en París como en Uppsala, Lund, Bräkne-Hoby, Göttingen, Viena y Berlín. Podría ser una novela asiática, ya que nos pasea por la India de los Vedas y del Mahâbhârata y nos lleva al Vietnam en guerra y al Japón de Kobe y Nagasaki.

Y podría ser una novela gastronómica, ya que nos hace descubrir algunos exquisitos platillos mexicanos y otras bebidas no menos deliciosas. Podría también ser una novela científica, ya que nos pone frente al horror atómico y psicofarmacológico y ante las maravillas de la tecnología y la conquista del espacio. Y podría quizás también ser una novela teológica sobre el tema del Mal, del Pecado y de la Redención en este valle de lágrimas donde vivimos.

“El Valle de Lágrimas (tragedia geopolítica con final feliz)” es, a fin de cuentas, todo esto a la vez, un texto que se volverá un clásico del siglo XXI, destinado al público de un mundo reducido a la talla de un pequeño pueblo –un pueblo “globalizado”– cuya cultura cotidiana de ahora en adelante será una almazuela, un patchwork, un traje de arlequín. 

 

Todos estos colores se pondrán en movimiento como en un disco de Newton para deslumbrarnos con la verdad, una verdad, la verdad más simple y banal –tan evidente como invisible– perceptible únicamente desde los suburbios del mundo, ese mundo clasificado de tercera categoría que para algunos se encuentra más allá del infinito.
 
Para ahondar aún más nuestro gran valle, abran estas hojas. Podrán así llorar de dolor y emoción, pero también de felicidad. Y esta misma felicidad les permitirá también, quizás, reír. 

Extracto

 
Más de una lágrima se vertió al cantar el Gloria durante el tedeum celebrado en agradecimiento por el regreso sano y salvo del capitán general Augusto Pinochet Ugarte al suelo chileno después de su largo cautiverio en Londres. Nadie fingió el entusiasmo, y la mayoría sintió un verdadero fervor. Los más sobresalientes representantes del ejército en activo o jubilados estuvieron presentes, y se pudo llegar a pensar, por las largas capas y los espléndidos sables de aquellos avasalladores guerreros, que el tiempo de las cruzadas aún no había terminado.
          A la derecha del General se colocaron sus compañeros de armas de siempre, aquellos que otrora respondieron sin dudar a su llamado para defender a la patria y que compartieron con él la dicha de decirle al mundo que todavía era posible preservar la libertad en América. 

          A su izquierda, quiso el mismo General rodearse de aquellos que permanecieron la mayor parte del tiempo en el anonimato luchando aquella guerra secreta, ingrata y sin gloria que contribuyó eficazmente a la salvación del país –y quizás del mundo. Por fin se reconocieron, después de haber dejado pasar más de veinticinco años, los méritos del erudito almirante Julio César Murat y del no menos sabio general Nils Runeberg. 

 

    • Antonio Beltrán Hernández La vallée de larmes Tragédie géopolitique à fin heureuse éditions workshop19, mars 2013
      ISBN 978-9938-862-04-1 15X21, 260 p.
      12 Dinars tunisiens 16 Euros 20 Francs suisses

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Extracto

Sin embargo, al mismo tiempo que Pinochet preparaba su jubilación, las cosas habían empezado a cambiar. Cuatro días después de la elección del presidente Aylwin, la operación Justa Causa fue lanzada contra la ciudad de Panamá, que fue invadida y bombardeada para aprehender a un peligroso traficante de drogas. Unos mil panameños murieron colateralmente durante la redada, pero Manuel Antonio Noriega fue detenido. Un año y meses más tarde, las Naciones Unidas al fin se decidieron a actuar para descuartizar a un país que había invadido injustamente a otro. Se había así comenzado a instaurar lo que un presidente llamó (traduciendo una frase latina impresa en los dólares que llevaba en su bolsillo) el Nuevo Orden Mundial. Y para perfeccionar todo, ocho años después –precisamente en 2001-2–, la aviación más poderosa del mundo envió sus F-117, sus B-52, sus B-2 y sus proyectiles Tomahawk, a defender a unos miserables pueblerinos que estaban siendo exterminados por el ejército más despiadado del mundo. Se iniciaba de esta manera la aplicación industrial de la justicia sin fronteras.

 

Texto de contraportada del libro

Una novela no se cuenta, no se resume, y mucho menos ésta, querido lector, que tienes en tus manos. ¿Una novela? O se lee, y deja así una marca indeleble en el lector, o se ignora, convirtiéndose en un total misterio para su no-lector. Bástenos decir que el autor no soporta conocer por adelantado la historia de las películas que va a ver, a condición de estar seguro que la película es buena. 

 

Sentemos entonces por hecho que este libro es bueno y no revelemos su intriga. De todas maneras, todo está contenido en su título y su subtítulo. El primero, no solamente hace referencia a la célebre oración católica Salve, sino también al episodio del mismo nombre (Tåredalen) de la película de Bergman “Secretos de un matrimonio(Scener ur ett äktenskap).” El subtítulo parte de una firme convicción del autor: los grandes trágicos, de Sófocles a Shakespeare, son los precursores de los buenos thrillers. Y este thriller lingüístico nos llevará hasta las últimas consecuencias del estruendo y la violencia, de la guerra y de la paz, del sufrimiento más extremo y, finalmente, de la justicia.

Antonio Beltrán Hernández nunca fue militante político.  Su primera pasión fue la ciencia ficción.  Se la pasaba en la Luna y más allá, coleccionaba todos los recortes de periódicos sobre la conquista del espacio, aprendió el alfabeto cirílico descifrando los nombres de los cosmonautas en un libro en edición cuatrilingüe, “космонавт и его родина – El cosmonauta y su patria”, durante su primera adolescencia estaba convencido de que el mundo terminaría en una conflagración nuclear, y su vocación definitiva, el cine, le fue inoculada por “2001, odisea del espacio”.

Sin embargo, algo cambió en él cuando leyó el prefacio de Sartre a “Los Condenados de la Tierra” de Frantz Fanon (…en el primer periodo de la revuelta hay que matar: suprimir a un europeo significa matar dos pájaros con una sola pedrada, deshacerse al mismo tiempo de un opresor y de un oprimido: quedan un hombre muerto y un hombre libre). Luego, “Cien Años de Soledad” le hizo redescubrir, por su magia, el universo de su América.

Y Borges lo llevó más allá del infinito.

Hoy, no es ni científico ni historiador ni estratega ni lingüista, y su carrera de director de fotografía de cine pasa por pequeñas alegrías y grandes depresiones.  Pero conducirá al lector de estas páginas a través de los arcanos de nuestro desconcertante valle de lágrimas.

Extracto

Así, de esta manera tan dramática y precisa, el islandés Snorri Sturluson describió a mediados del siglo XIII el invierno atómico, con sus terremotos, sus maremotos, y sus cenizas radioactivas devoradoras de sol, luna y estrellas.  A tal destino fatal nos condenaba el enfrentamiento entre el Imperio del Mal y el Mundo Libre.  Sin embargo en la Navidad de 1991 ese horrendo porvenir se desvaneció como por encanto.  La facilidad con la que se desarrollaron aquellos acontecimientos podría hoy inspirar cierta sorpresa, pero en aquellos tiempos todo había parecido tan natural que casi nadie se había tomado la molestia de interrogarse sobre el por qué de tal simplicidad.
Los documentos que Eva Runeberg volvió a analizar después de la pausa de Navidad y Año Nuevo le revelaron entonces que aquella transición pacífica no había tenido nada de simple ni de fácil sino que había sido el fruto del trabajo paciente y lúcido de aquel oscuro funcionario de la Agencia Central de Inteligencia que a principios de los años 70 había concebidola secretísima operación USHER, la United States Handling Earth's Recovery.

 





Courtesy of éditions workshop19دار النشر وَرْشة
Source: http://www.workshop19.info/index.php/fr/component/content/article/57-frontpage/294-la-vallee-de-larmes-.html
Publication date of original article: 14/03/2013
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=9433

 

Tags: El Valle de lágrimas Antonio Beltrán Hernándezéditions workshop19دار النشر وَرْشةChilePinochetImpunidadJusticia universalDerechos humanosLiteraturaFiccionNovelasTúnez
 

 
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