
Los manifestantes explican que están dispuestos a morir por su causa.
Desde hace más de un año los trabajadores manifestaron igualmente delante de la Embajada de USA en Bogotá para pedirle a la empresa de Detroit y a las autoridades colombianas responder a sus reclamaciones.

Manifestantes contra GM Colombia en Bogotá, en la foto, de izquierda a derecha Carlos Trujillo, Manuel Ospina y Jorge Parra, cosieron sus labios para impedirse comer.
Parra, 35 años dice que fue despedido por GM después de haber sufrido años de heridas en el trabajo, incluidas hernias discales y lesiones musculares. También cuenta que pasó por tres costosas cirugías y que GM le negó todo tipo de indemnización.
Los hombres acusan a GM de haberlos despedido cuando se enfermaron o fueron heridos.

Sus labios están cosidos tan cerradamente que les es imposible comer, pero están en condiciones de murmurar y hacer escuchar su opinión.
“GM Colmotores respeta la ley y nunca ha puesto la salud o el bienestar de sus empleados en peligro”, declaró este mes GM a través de un comunicado. “Además la sociedad desea tranquilizar y reafirmar que ningún empleado fue despedido por razones de salud.”
Igualmente los trabajadores acusan a GM de aprovecharse de las leyes laxistas sobre el trabajo en Colombia.
Dicen que no solo Colombia sino también las empresas multinacionales como GM, han ignorado un nuevo plan de acción sobre las condiciones de trabajo acordadas por Washington y Bogotá, en las que supuestamente iban a mejorar las normas del trabajo.
Colombia es considerada como uno de los países más peligrosos del mundo para los sindicatos. Aproximadamente 4000 sindicalistas colombianos han sido asesinados en los últimos 20 años, según estimaciones de la AFL-CIO.
Fotos: ASOTRECOL ASOCIACION
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