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 23/04/2021 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 LAND OF PALESTINE 
LAND OF PALESTINE / La Nakba de Sheikh Jarrah: cómo Israel utiliza “la Ley” para limpiar étnicamente Jerusalén Este
Date of publication at Tlaxcala: 07/04/2021
Original: The Nakba of Sheikh Jarrah: how Israel uses ‘the Law’ to ethnically cleanse East Jerusalem
Translations available: Français 

La Nakba de Sheikh Jarrah: cómo Israel utiliza “la Ley” para limpiar étnicamente Jerusalén Este

Ramzy Baroud رمزي بارود

Translated by  Sinfo Fernández

 

Las fuerzas de ocupación israelíes asesinaron el pasado 19 de marzo al palestino Atef Yusef Hanaisha durante la protesta semanal contra la expansión ilegal de colonias israelíes en Beit Dajan, cerca de Nablus, en el norte de Cisjordania.

Atef Yusef Hanaisha, de 45 años, imán de la mezquita local, fue abatido por soldados israelíes que le dispararon una bala real en la cabeza mientras participaba en una manifestación pacífica en su pueblo, Beit Dajan. La protesta era en defensa de las tierras de propiedad palestina que están bajo amenaza de confiscación.

Aunque trágica, la noticia anterior se lee como información rutinaria sobre la Palestina ocupada, donde disparar y matar a manifestantes desarmados forma parte de la realidad diaria. Sin embargo, las cosas no son tan simples. Desde que el derechista primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció en septiembre de 2019 sus intenciones de anexar formal e ilegalmente casi un tercio de la Cisjordania palestina ocupada, las tensiones han ido in crescendo.

El asesinato de Hanaisha es solo la punta del iceberg. En la Jerusalén Este ocupada y en Cisjordania ya está en marcha una batalla masiva. Por un lado, los soldados israelíes, los buldóceres del ejército y los ilegales colonos judíos armados llevan a cabo misiones diarias de desalojo de familias palestinas, desplazamiento de agricultores, quema de huertos, demolición de viviendas y confiscación de tierras. Por otro lado, los civiles palestinos, a menudo desorganizados, desprotegidos y sin líderes, están contraatacando.

Los límites territoriales de esta batalla se localizan mayoritariamente en la Jerusalén Este ocupada y en la llamada “Área C” de Cisjordania, casi el 60% del tamaño total de la Cisjordania ocupada, que está bajo control militar israelí completo y directo. Ningún otro lugar representa el microcosmos perfecto de esta guerra desigual como la barriada de Sheikh Jarrah en la Jerusalén Este ocupada.

El 10 de marzo, catorce organizaciones palestinas y árabes emitieron un “llamamiento urgente conjunto a los Procedimientos Especiales de las Naciones Unidas sobre desalojos forzosos en Jerusalén Este” para detener los desahucios israelíes en la zona. Las sucesivas decisiones de los tribunales israelíes han allanado el camino para que el ejército y la policía israelíes desalojen a 15 familias palestinas (37 hogares integrados por unas 195 personas) en el área de Karm Al-Yuni, en Sheikh Jarrah, y el vecindario de Batn Al-Hawa, en la ciudad de Silwan.



Excavadoras israelíes derriban casas palestinas en Jerusalén Este. (Foto: Tali Mayer, vía Activestills.org)

Estos desalojos inminentes no son los primeros ni serán los últimos. Israel ocupó la Jerusalén Este palestina en junio de 1967 y se la anexó formalmente, aunque de manera ilegal, en 1980. Desde entonces, el gobierno israelí ha rechazado con vehemencia las críticas internacionales a la ocupación israelí y ha calificado a Jerusalén como la “capital eterna e indivisa de Israel”.

Para asegurar que su anexión de la ciudad sea irreversible, el gobierno israelí aprobó el Jerusalem Master Plan 2000, un esquema masivo emprendido por Israel para reorganizar los límites de la ciudad de forma tal que se asegura una mayoría demográfica permanente para los judíos israelíes en el país a expensas de los habitantes nativos de la ciudad. Dicho Plan no era más que un anteproyecto para una campaña de limpieza étnica patrocinada por el Estado, que impulsó la destrucción de miles de hogares palestinos y el posterior desalojo de numerosas familias.

Si bien los titulares de las noticias presentan ocasionalmente los desalojos habituales de familias palestinas en Sheikh Jarrah, Silwan y otras partes de Jerusalén Este como si se tratara de un asunto que implica contrademandas de residentes palestinos y colonos judíos, la cuestión es, en realidad, una representación más amplia de la historia moderna de Palestina.

De hecho, las inocentes familias que se enfrentan ya al “riesgo inminente del desalojo forzoso” están reviviendo su pesadilla ancestral de la Nakba: la limpieza étnica de la Palestina histórica en 1948.

Dos años después de que los habitantes nativos de la Palestina histórica fueran desposeídos de sus hogares y tierras y limpiados étnicamente por completo, Israel promulgó la llamada Ley de Propiedad de los Ausentes de 1950.

Esa ley, que, por supuesto, no tiene validez legal ni moral, otorgaba simplemente las propiedades de los palestinos que fueron desalojados o huyeron de la guerra al Estado, para que hiciera con ellas lo que quisiera. Dado que a esos palestinos “ausentes” no se les permite ejercer su derecho al retorno, según lo estipulado por el derecho internacional, la ley israelí era un robo al por mayor sancionado por el Estado. En última instancia, tenía como objetivo lograr dos propósitos: uno, garantizar que los refugiados palestinos no regresaran ni intentaran reclamar sus propiedades robadas en Palestina y, dos, dar a Israel una cobertura legal para confiscar permanentemente tierras y hogares palestinos.

La ocupación militar israelí del resto de la Palestina histórica en 1967 requirió, desde la perspectiva colonial israelí, la creación de nuevas leyes que permitieran al Estado y al proyecto de colonias ilegales reclamar aún más propiedades palestinas. Esto se llevó a cabo en 1970 bajo la forma de Ley de Asuntos Jurídicos y Administrativos. Según el nuevo marco legal, solo a los judíos israelíes se les permitía reclamar tierras y propiedades perdidas en zonas palestinas.

Gran parte de los desalojos en Jerusalén Este tienen lugar en el contexto de estos tres argumentos jurídicos extraños e interconectados: la Ley de Ausentes, la Ley de Asuntos Jurídicos y Administrativos y el Plan Maestro 2000. Considerados en su conjunto, se puede descifrar fácilmente la naturaleza del esquema colonial israelí en Jerusalén Este, donde individuos israelíes, en coordinación con las organizaciones de colonos, trabajan juntos para cumplir la visión del Estado.

En su llamamiento conjunto, las organizaciones palestinas por los derechos humanos describen el proceso por el que las órdenes de desalojo emitidas por los tribunales israelíes culminan en la construcción de colonias judías ilegales. Las propiedades palestinas confiscadas se transfieren por lo general a una agencia dependiente del Ministerio de Justicia israelí llamada Custodio General de Israel. Esta agencia se hace con estas propiedades hasta que son reclamadas por judíos israelíes, de acuerdo con la Ley de 1970. Una vez que los tribunales israelíes atienden las reclamaciones legales de los judíos israelíes sobre las tierras palestinas confiscadas, estos individuos transfieren a menudo sus derechos de propiedad o administración a las organizaciones de colonos. En poco tiempo, estas organizaciones utilizan la propiedad recién adquirida para ampliar los colonias existentes o para iniciar otros nuevos.

Si bien el Estado israelí afirma desempeñar un papel imparcial en este esquema, en realidad es el facilitador de todo el procedimiento. El resultado final se manifiesta en una escena siempre predecible en la que se iza triunfalmente una bandera israelí sobre una casa palestina, y a una familia palestina se le asigna una tienda de campaña proporcionada por la ONU y unas cuantas mantas.

Aunque hay quien descarta la anterior imagen como si se tratara de otro acaecimiento rutinario y común, la situación en la ocupada Cisjordania y Jerusalén Este se ha vuelto extremadamente volátil. Los palestinos sienten que no les queda ya nada que perder y el gobierno de Netanyahu está más envalentonado que nunca. El asesinato de Atef Hanaisha, y de otros como él, es solo el comienzo de ese enfrentamiento inminente y generalizado.

http://tlaxcala-int.org/upload/gal_21690.jpg





Courtesy of Tlaxcala
Source: http://www.ramzybaroud.net/the-nakba-of-sheikh-jarrah-how-israel-uses-the-law-to-ethnically-cleanse-east-jerusalem/
Publication date of original article: 24/03/2021
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=31262

 

Tags: Limpieza étnica de Al-QodsAcaparamiento de tierras sionistaDemoliciones de viviendasCrímenes sionistasOcupación sionistaPalestina/Israel
 

 
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