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 AFRICA 
AFRICA / Un volcán de ira en Sidi Bouzid: la cuna de la revolución tunecina sigue buscando justicia
Date of publication at Tlaxcala: 17/12/2020
Original: بركان غضب في سيدي بوزيد: مهد الثورة التونسية تريد إنصافها
Translations available: Français 

Un volcán de ira en Sidi Bouzid: la cuna de la revolución tunecina sigue buscando justicia

Basma Barakat بسمة بركات

Translated by  Ricard González Samaranch ريكارد غونزاليس سمرانش

 

En su modesta casa de Menzel Bouzaiane, adscrita administrativamente a la vilaya (gobernación) de Sidi Bouzid, cuna de la revolución tunecina situada en el centro-oeste de Túnez, Turquía, a sus más de 70 años, asegura que “nada ha cambiado” en su ciudad, que se rebeló hace diez años contra la marginación y la exclusión.

Turquía comenta a Al-Arabi Al-Yadid que recibe la subvención de 180 dinares al mes (=60€, 66 US$) destinada a las familias necesitadas para sufragar tratamientos y gastos. Se queja de que esta pensión no ha cambiado en años, a pesar del encarecimiento del costo de vida y las difíciles condiciones de vida, y señala que la situación de los grupos vulnerables y las clases trabajadoras no ha experimentado ningún cambio, sino que se halla en un declive continuado.

 


La ira aún reina en Sidi Bouzid. Foto Yassin Qaidi / Anadolu

La situación de Menzel Bouzaiane (que se encuentra a 73 kilómetros de la capital de la provinca) no se diferencia mucho de Sidi Bouzid, Meknasi, Regueb y Auled Hafuz, Bir El Hafey, Mazzouna, Yelma y Ceballa Ouled Asker, ya que la mayoría de estas zonas marginadas siguen en el olvido, lo que ha hecho que las protestas en ellas no se hayan detenido, como si fueran una rueda en constante movimiento o como el cráter de un volcán que no se ha apagado, o que se niega a hacerlo.

El movimiento popular no se extinguió en Sidi Bouzid, cuna de la revolución tunecina. Aunque han pasado 10 años desde que Mohamed Bouazizi prendió fuego a su cuerpo y estalló la primera chispa de la revolución, las demandas populares de desarrollo económico y empleo no se han cumplido. Hoy, jueves, el pueblo de Sidi Bouzid conmemora el décimo aniversario de la revolución, y todavía hay deseos y demandas que no se han hecho realidad. Es una ira vieja y renovada, que se traduce en protestas que recorren Meknes, Menzel Bouziane y Sidi Bouzid. A veces se alza la voz de los desocupados y marginados, y en ocasiones los trabajadores urbanos (titulares de contratos de trabajo temporal) y todos los trabajadores se rebelan por el derecho al sustento y a la dignidad, y por las demandas planteadas en diciembre de 2010, bajo el lema: “Trabajo, libertad, dignidad nacional”. Sin embargo, la esperanza permanece y el movimiento continúa.

Kamal Soleimani, un jornalero de Sidi Bouzid, dijo a Al-Arabi Al-Yadid que la situación no ha cambiado respecto a 2011. Es como si el tiempo se hubiera detenido en Sidi Bouzid, lo que explica que haya una gran insatisfacción con la situación, ya que los problemas siguen siendo los mismos. Soleimani explica que trabaja en el campo del cuidado de los árboles, pero que no encuentra una oportunidad laboral permanente en este campo, señalando que le duele el regreso a la escena política de una serie de caras viejas que estuvieron en el antiguo régimen.

Mohamed Bouazizi en la fachada de la Oficina de Correos de Sidi Bouzid. El texto dice: "La revolución de la libertad y la dignidad, 17 de diciembre de 2010 - El mártir". Foto Angus Mcdowall/Reuters

Soleimani explica que los jóvenes de Sidi Bouzid están sufriendo el paro, y todavía confían que, a pesar de la larga espera, se abran concursos (exámenes) de reclutamiento para el sector público, pero pasan los años, y la vida pasa con ellos para muchos, sin la apertura de perspectivas de futuro. Dice con un suspiro que lo único nuevo para él fue que después de su matrimonio, y a causa de la mala salud de su esposa, obtuvo su inclusión en la lista para disfrutar de los servicios de salud pública. Su mayor ambición es la posibilidad de tener una pequeña tienda con la que mantener a su familia, pero no pudo obtener un pequeño préstamo o una simple financiación, luego de que las autoridades y la mayoría de las asociaciones se negaran a ayudarlo.

Por su parte, Abdelhalim Hamdi, miembro de la Coordinadora Nacional de Movimientos de Protesta y de la Coordinadora “Haremna”* en Sidi Bouzid, dijo a Al-Arabi Al-Yadid que muchos proyectos se asignan a la región en los presupuestos anuales del Estado desde el estallido de la revolución hasta el día de hoy. Pero estos proyectos no han encontrado la forma para ser implementados sobre el terreno, lo que indica que los planes de desarrollo no le hicieron justicia a Sidi Bouzid, ya que esta región fue víctima de un proyecto de desarrollo fallido, y al ser una región agrícola, se produjo una especie de agotamiento masivo de las capas freáticas.

Sin embargo, continúa Hamdi, los programas de desarrollo continuaron adoptando el mismo enfoque, y muchas comarcas todavía sufren de escasez de agua potable y de pobreza. Este integrante de la coordinadora señala que las trabajadoras del sector agropecuario viven en condiciones difíciles y sufren accidentes de tráfico frecuentes como consecuencia de las malas condiciones de transporte, resaltando que "en lugar de cuidarlas y brindarles una fuente de sustento más adecuada, siempre se buscan soluciones inviables".

Según Hamdi, las cifras proporcionadas por el Observatorio social del Foro de Derechos Económicos y Sociales de Túnez sobre protestas sociales revelan claramente que Sidi Bouzid está entre los primeros lugares en número de protestas, y la razón es que los residentes están cansados de las promesas. La desesperación prevaleció en algunos períodos, pero rápidamente se convirtió en una ira profunda, especialmente hacia la clase política, que no ofreció nada a la provincia.

Una delegación ministerial visitó la región hace dos años, donde prometió resolver el expediente inmobiliario, pero nada ha sucedido desde esa visita, lo que indica que los planes de desarrollos están sometidos a la impotencia y la vacilación. Además, la situación de la salud pública se está deteriorando, y la epidemia de Coronavirus ha revelado la fragilidad del sistema de salud en este lugar. La demanda de los vecinos de establecer un hospital universitario no ha visto la luz y Hamdi sostiene que, de no haber sido por el laboratorio militar móvil, el impacto del Coronavirus habría sido mucho peor.

Hamdi afirma que se colocó la primera piedra de una fábrica de cemento, pero no se ha llegado a abrir. También se habló de la apertura de otra fábrica en Menzel Bouziane, pero no se tiene rastro de ella hasta el día de hoy. Sí han tenido éxito en la región, dice, unas pequeñas fábricas, pero no aportaron mucho en cuanto a sacar partido de las riquezas y bienes naturales de la región por lo que Sidi Bouzid se mantiene entre las provincias con mayores tasas de desempleo, pobreza y marginación.

Un miembro del Comité de Coordinación en Sidi Bouzid confirma que las protestas no se han detenido en la provincia desde 2011, porque el régimen ha caído, pero eso no ha ido acompañado de un cambio a nivel de la estructura económica, que era una de las razones por las que se llevó a cabo la revolución, ya que la gente salió a exigir un cambio de régimen con la esperanza de cambiar su situación. Añade que los movimientos de protesta han vuelto recientemente a la calle. Son protestas pacíficas, movidas por la fe de los manifestantes en buscar la consecución de sus reivindicaciones y derechos. Hamdi recuerda que la región es conocida históricamente por tener el mayor número de combatientes de la resistencia nacional que luchó contra el colonialismo francés. Sidi Bouzid es una región militante, lo que significa que este movimiento continuará y no se extinguirá, sobre todo porque la región posee vastas tierras e importantes potenciales en la agricultura.

En su opinión, sólo si se cambia el programa de desarrollo y se dirige a la explotación de la riqueza de la que disfruta Sidi Bouzid, prevalecerá el bien de todos. Explica que, además de las celebraciones oficiales del 17 de diciembre, la conmemoración será una fecha para renovar la alianza con la rabia, y levantar consignas pidiendo la consecución de las metas de la revolución.

Por su parte, el ministro de Formación Profesional y Empleo y diputado por Sidi Bouzid del movimiento Ennahda, Nufal Yamali, dijo en un declaraciones a "Al-Araby Al-Yadid" que las condiciones en la provincia no son muy diferentes a las del resto de las provincias tunecinas, señalando que Sidi Bouzid presenció algunas mejoras en el nivel de infraestructura, pero las crisis sociales y económicas, como el desempleo y la interrupción de los proyectos de desarrollo, persistieron, y estos problemas son de hecho comunes a la mayoría de las gobernaciones, lo que significa que Sidi Bouzid, lamentablemente, no fue una excepción.

A pesar de esto, Jamali considera que la revolución tunecina tuvo muchos aspectos positivos, incluido que trajo libertad y democracia, pero aún existen grandes deficiencias y debilidades en términos de retorno social y económico, enfatizando la necesidad de encontrar soluciones rápidas y de fondo a los problemas pendientes. El diputado tunecino reconoce que el período actual es difícil y la crisis sanitaria lo ha complicado. También reconoce que muchas de las demandas legítimas de la gente de Sidi Bouzid aún no se han cumplido, pero se pueden ver algunos pasos en la Ley de Finanzas (presupuesto) para el año 2021 y la Ley No. 38 (trabajo para los Desempleados de Larga Duración), pero se deben realizar esfuerzos adicionales para asegurar que el pueblo de Sidi Bouzid sienta que la revolución, así como les trajo libertad y democracia, traerá soluciones a nivel económico.

A pesar de todo esto, Yamali todavía cree que el rumbo después de la revolución sigue siendo mejor que antes, ya que se hizo posible hablar de los problemas cuando ocurren y manifestarse para exigir una reforma de la situación, considerando que una gran cantidad de problemas son estructurales y son causados por las acumulaciones de la prerrevolución. Finalmente, recuerda, al respecto, que todos los que estaban expresando su opinión, antes de la revolución, estaban destinados a la cárcel, pero la nueva constitución otorgó a los tunecinos hoy, y dondequiera que estén, el derecho a manifestarse y expresar sus preocupaciones, y ese es la norma de la democracia, dijo.

NdT
*Haremna: “Hemos envejecido”, se refiere a una frase pronunciada por un tunecino entrevistado por Al Jazeera en enero de 2011, que se hizo viral y ha entrado en la historia: “haremna min ayli hatihi allahdhati atarijiia” (Hemos envejecido para vivir este momento histórico).

http://tlaxcala-int.org/upload/gal_21690.jpg





Courtesy of Tlaxcala
Source: https://cutt.ly/shKSjwO
Publication date of original article: 17/12/2020
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=30302

 

Tags: Mohamed BouaziziSidi BouzidRevueltas lógicasRevolución tunecina 2010-2011Túnez
 

 
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