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 20/08/2019 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
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 ABYA YALA 
ABYA YALA / Colombia: En Medellín, más de 2.000 mujeres dicen que están listas para gobernar
Date of publication at Tlaxcala: 13/02/2019
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Colombia: En Medellín, más de 2.000 mujeres dicen que están listas para gobernar

Juan David López Morales

 

El movimiento político ‘Estamos listas’ busca hacer historia en las próximas elecciones

El próximo 21 de febrero, cerrarán la inscripción para mujeres que estén dentro del movimiento y quieran ser candidatas. Luego se hará la elección de quienes estarán en la lista. Foto: Yojan Valencia / Cortesía.

Un día, una mujer, estudiante de maestría de la Universidad Eafit, en Medellín, fue a una reunión informativa sobre el movimiento político de mujeres ‘Estamos listas’. A la mañana siguiente le empezó a contar a la empleada doméstica de su casa sobre ese movimiento, a lo que esta se le adelantó: “Sí, yo también estoy lista”. Ya hacía parte.

Esa anécdota la cuenta Jenny Giraldo, una de las 2039 mujeres que ya están inscritas como militantes de ‘Estamos listas’ y que aseguran que lo están para participar de la toma de decisiones en la capital de Antioquia.

Ellas, que se identifican con una pañoleta en la que aparece una búha sabia y multicolor que sobrevuela Medellín con actitud vigilante, esperan marcar un hito en las política colombiana en las elecciones locales y regionales del próximo 27 de octubre.

Esta iniciativa, que comenzó a gestarse en el 2017, está conformada en su totalidad por mujeres. Ellas recogerán firmas en los próximos meses para presentar una lista al Concejo de Medellín como movimiento significativo de ciudadanas.

EL TIEMPO habló con tres de sus integrantes -defienden que sus vocerías son colectivas- para entender quiénes son, qué buscan y cómo lo están haciendo. Ellas son Marta Restrepo López, mujer negra y feminista y trabajadora social; Piedad Toro Duarte, licenciada en ciencias sociales, directora de la corporación Primavera, que trabaja con mujeres que ejercen la prostitución, y exintegrante del partido ASI, en el cual trabajó como asistente y subsecretaria del Concejo; y Jenny Giraldo García, socia de la Corporación Región, comunicadora y periodista y magister en estudios humanísticos.

¿Para qué están listas?

Piedad Toro: Estamos listas para llegar al Concejo de Medellín, para hacer control político, para administrar esta ciudad desde el rol del Concejo.

Es la manera de respondernos a nosotras mismas y a otras que han dicho que a las mujeres nos falta experiencia. Es una afirmación, pero también es nombrar el propósito: que no solamente estamos listas desde nuestras capacidades personales, sino para hacer un ejercicio conjunto. Estamos listas para, juntas, llegar a escenarios como ese, porque toda la vida hemos intentado llegar desde los partidos y desde los partidos no estamos listas. Mejor, dicho, nosotras sí, pero los partidos no.

¿Solamente buscan llegar al Concejo o también se plantean buscar la Alcaldía de Medellín?

Piedad Toro: En principio, nuestra propuesta está centrada en el Concejo. No quisimos dispersarnos con muchas opciones porque queremos hacerlo paso a paso. Nos hemos focalizado en el Concejo de Medellín con la idea de unas candidatas propias.

Está más o menos claro que para otras corporaciones no vamos a tener candidatas propias, aunque nos encantaría que hubiera candidatas a la Alcaldía, la Gobernación y la Asamblea. Estamos en la discusión interna de cómo y a quién apoyar y si lo hacemos. Por ahora nuestra prioridad es el Concejo.

¿’Estamos listas’ es un movimiento feminista o un movimiento de mujeres?

Jenny Giraldo: Es, ante todo, un movimiento de mujeres. Pero indudablemente al feminismo le debemos que las mujeres podamos votar, que seamos ciudadanas, entonces es innegable que ‘Estamos listas’ tiene una base que nos ha permitido el feminismo como escuela, no solamente el reciente sino también de hace un par de siglos.

Pero no solamente es un movimiento de feministas y para feministas, es un movimiento de mujeres. El feminismo es la bandera que está en el fondo de muchas de las que hoy pertenecemos, y sí hablamos de equidad, igualdad de derechos, reivindicaciones particulares de las mujeres. Pero lo que está en juego es una ciudad democrática, justa, plural… Estamos en una de las ciudades más desiguales de Latinoamérica y la desigualdad no nos toca solo a las mujeres. Nosotras buscamos una ciudad igualitaria, donde los niños, niñas, jóvenes, hombres y mujeres, todos y todas podamos tener acceso a lo que esta ciudad nos pueda entregar y proveer.

En este momento hay cinco concejalas, de 21 curules. Pero más allá del dato numérico es lo que estas mujeres representan, ¿cuáles son las concejalas que tienen perspectiva de género en los temas que se discuten?. Queremos ser una bancada de mujeres en el Concejo de Medellín, con perspectiva de género.

¿Cuál es la plataforma ideológica y programática de ‘Estamos listas’?

Marta Restrepo: Tenemos siete puntos básicos. Están desde la necesidad de incorporar una ética ciudadana que entienda la urgencia de no defender, justificar ni naturalizar el asesinato, que viene siendo como la ejecución de la pena de muerte en la ciudad y que se instaura como una forma de control social; va desde eso hasta pensar los problemas sociales, en general, culturales, medioambientales, de sostenibilidad. y realizar propuestas en el campo educativo como la educación no sexista, que permita ambientes escolares que potencien relaciones más sanas y justas entre los niños, las niñas y la juventud; una plataforma que permita desde el Concejo poner en el centro del debate público el trabajo de reproducción y cuidados que realizan mayoritariamente las mujeres y que hace parte de la riqueza y del producto interno bruto de la ciudad y sin embargo son las mujeres cabeza de hogar las que siguen estando entre las personas más pobres de la ciudad, con menos educación, con menos acceso a la propiedad; el tema de la seguridad y la convivencia en términos generales, desde una lógica no de las armas, sino humanista.

Hoy somos 2.039 mujeres y la agenda tiene que ser tan amplia como somos nosotras y la ciudadanía democrática que aspiramos a representar. Nosotras no podemos desprendernos de nuestra experiencia de ser mujer. Buscamos llegar al Concejo para actuar en bancada. No vamos a hablar por nosotras mismas, sino por esa agenda ciudadana, y no nos vamos a desprender de que somos mujeres y de que los problemas de la ciudad nos afectan de forma especifica y que eso en un problema en términos de la igualdad y la democracia que hay que resolver como sociedad.

Recientemente, han celebrado que ya son 2.039, ¿eso qué significa?

Jenny Giraldo: Significó una emoción impresionante y significa que la estrategia que diseñamos funciona a las mil maravillas porque la meta era llegar a 1860 antes del 5 de febrero. Inscribirse al movimiento significa tener unas obligaciones: inscribirse en un formulario, aportar una cuota de afiliación de 20 mil pesos por una única vez para asuntos logísticos, como la carnetización. Además, comprometerse con la recolección de firmas y luego gestionar votos.

La convocatoria se hizo por voz a voz, por conversación, no se hizo convocatoria pública masiva, así que se trató de una inscripción muy consciente. No fue masiva, no fue de regalar camisetas ni pañoletas, porque lo que queremos es hacer algo para transformar la política de la ciudad.

¿Por qué el cálculo era de 1860 mujeres?

Jenny Giraldo: Por los cálculos electorales que se hicieron cuando empezó ‘Estamos listas’. La apuesta es por tener un número importante de concejalas. Ahora somos 2039, pero en abril volveremos a abrir inscripciones. Nosotras estamos pensando todo súper colectivo, no se trata de pararse en una esquina bajo el sol a pedirle firmas a todo el mundo. Cada una debe recoger entre 20 y 30 firmas en sus entornos cercanos. Para eso es el colectivo.

¿Cómo nació ‘Estamos listas’?

Piedad Toro: Dos amigas, Marta y Gloria, me hicieron la propuesta, que estaban pensando una propuesta de mujeres para hacer una lista al Concejo de mujeres. Yo les dije que me parecía muy bien, pero que teníamos que buscar a otras amigas. Entonces yo sugerí a otras dos amigas. Les contamos y ellas también estaban como asustadas.

Hubo varias reuniones y empezamos a hacer una lista de unas 40 mujeres que estarían interesadas y las invitamos a una primera reunión. Llegaron casi todas, les contamos y a partir de ese, que hemos llamado el círculo 1, del que algunas se han ido y han llegado otras, para nosotras ha sido todo un éxito lo que está pasando. En mi caso, ha sobrepasado todas mis expectativas. Cualquier cosa que pase el 27 de octubre para mí es ganancia. Para mí ha sido muy bonito ver la diferencia entre los métodos tradicionales de los partidos políticos y ver cómo se construye aquí.

Esta propuesta no sale de nosotras cinco. Lo que hicimos fue materializar un deseo que hace muchos años ha estado en el movimiento social de mujeres: desde hace 20 años he escuchado que hay que hacer una “partida” de mujeres, y había mucho miedo. Otro antecedente es que hace cuatro años, para las elecciones del Concejo, algunas mujeres nos reunimos e hicimos un ejercicio a la inversa: empezamos a pensar a cuál mujer de las que ya eran candidatas íbamos a apoyar. La diferencia es que era una candidata de un partido que iba con o sin nosotras. Esas mujeres estuvieron en ese primer momento, antes de citar a las 40.

Es inevitable relacionar la pañoleta con la que se identifican con la pañoleta verde de las mujeres que buscaban la legalización del aborto en Argentina. ¿Existe esa relación?

Marta Restrepo: La pañoleta surge como un símbolo colectivo. Tiene una búha que representa la apropiación de cualidades que están puestas por lo general en lo masculino, como la sabiduría y la vigilancia. La búha está volando sobre la ciudad y se posa sobre un guayacán, que son elementos naturales vivos que para nosotras son fundamentales, ya que tenemos problemas medioambientales muy grandes y los humanos demandamos de los elementos de la naturaleza para subsistir. Nosotras propendemos por una relación urbana sustentable y justa, por un equilibrio justo y redistributivo entre todo lo vivo. Nos pensamos la ciudad como una construcción humana amenazada por la falta de políticas que hagan un equilibrio en esta relación de dependencia entre los elementos naturales y quienes vivimos en ella. Resolver la desigualdad es un asunto vital para las ciudades y la democracia.

Además, elegimos la forma del pañuelo para poderlo portar, porque también es un símbolo de feminidad. Y es imposible que no haya asimilaciones al pañuelo verde de Argentina pero hubo muchos pañuelos antes que ese, el de las Madres de Plaza de Mayo que buscan a sus hijos y nietos, el de las lavanderas, de nuestras abuelas, el de las campesinas cafeteras que lo usan para cubrirse del sol, para secarse el sudor, y ya en términos más modernos como un accesorio de moda. El pañuelo tiene relación y utilidad alrededor de la vida, el cuerpo y el trabajo de las mujeres.

¿Qué dificultades y oportunidades han encontrado en pasar del activismo social a la militancia política?

Marta Restrepo: Este no es un problema solamente de las mujeres que hacemos parte de organizaciones, sino en general de todos los liderazgos sociales. Es que nos quitaron la política, entonces la política se ve como algo sucio que traiciona los ideales sociales y no se ve la relación profunda entre ocupar el poder político y hacer las transformaciones sociales.

Como en el país la política ha estado capturada por intereses particulares y por élites, hemos evitado ocupar la política. Las mayorías sociales, la ciudadanía, se ha quedado apartada. Entonces se trata de devolverle la política a la ciudadanía, es la ciudadanía la llamada a rescatarla desde la vida cotidiana, enaltecerla, dejar el temor a tener poder y a ganar porque siempre nos han dicho que no es posible que nosotras hagamos política y ganemos elecciones y menos si somos independientes y sin privilegios económicos. Por eso afirmamos que 'Estamos listas'.

Hay una gran soledad para quienes deciden dar ese paso hacia la política electoral, porque los compañeros y compañeras dirán que se les está traicionando, pero por fortuna para nosotras hay una nueva generación de mujeres jóvenes que lo ven de una forma diferente, que creen que hay que estar en todos los espacios donde sea posible hacer transformaciones. Esta politización y relación menos hostil con el poder es una ganancia y es ese proceso el que le da vida a 'Estamos Listas'.

Ahora, la gran oportunidad es convertirnos en un hito político, en una realidad política inédita en la historia del país. Nosotras decimos que estamos configurando una expresión como las sufragistas del siglo XXI, juntas, democráticas, transparentes, autónomas, creando nuevos referentes políticos. Este proceso es un logro: mantenernos juntas, negociar las diferencias, porque no somos homogéneas, somos muy diferentes. Cada día es un logro: ser una voz colectiva con muchas voces expresándose.

¿Qué plantean sobre la obligación de la ley de cuotas de que haya hombres y mujeres en las listas para estas corporaciones?

Piedad Toro: La ley de cuotas fue de hecho una reivindicación del movimiento social de mujeres y nosotras la hemos defendido durante muchos años porque ha sido la herramienta que mejor ha permitido que lleguemos a esos espacios. Sin embargo, sentimos que ha sido insuficiente porque se ha malinterpretado. Se queda en el momento de la conformación de las listas, pero en realidad va más allá de eso, solo que los partidos no lo cumplen.

Se quedaron en que es 30 por ciento de mujeres en las listas, pero la ley no dice que son mujeres, dice que es uno de los géneros. También dice que se debe estimular la participación en los órganos directivos de los partidos, eso no se cumple; que se deben destinar recursos para promover la participación de las mujeres, eso no se cumple… Cuando nosotras reclamamos, el argumento es que ‘no hay mujeres para meter ahí’. Y hay estudios que demuestran que ese 30 por ciento lo conforman con mujeres “de relleno”. Lo ideal sería que fuera paridad política y alternancia, que creemos que es lo justo.

En el caso de ustedes, ¿cómo van a hacer para conformar la lista en términos de género?

Piedad Toro: Tenemos previsto incluir siete hombres. Estamos en la discusión sobre el perfil de esos hombres, porque este proyecto es ciento por ciento de mujeres y busca fortalecer la participación de las mujeres. Estamos en la discusión de quiénes podrían ser esos hombres, compañeros, aliados, que han manifestado el interés de respaldar esta propuesta, entendiendo que la prioridad de la conformación es de las mujeres. Es decir, los hombres que lleguen estarán en los últimos renglones de la lista. Serán hombres conscientes de que justamente las mujeres no hemos tenido ese espacio, entonces son hombres que se prestan y que nos van a apoyar con esta iniciativa, como renunciando por decirlo de alguna manera a los privilegios que tienen como hombres para que seamos las mujeres las que lleguemos al Concejo.

¿Esos candidatos van a ser escogidos con el mismo método de las mujeres?

Piedad Toro: No, se van a elegir de manera colectiva, pero esa decisión se va a tomar en el círculo 1 pidiendo recomendaciones y sugerencias a los demás círculos, porque no queremos darles el protagonismo y ponerlos en las mismas condiciones.

¿Entonces el papel de ellos sería ayudarlas a cumplir el requisito de ley?

Piedad Toro: Y apoyarnos. No queremos que sea una lista de relleno. Queremos que sean hombres que de verdad estén conscientes y coincidan con nosotras en que no hemos tenido ese espacio y es importante que lleguemos. Son coequiperos que están dispuestos a apoyar esta propuesta en un rol secundario, no en el que siempre han tenido de protagonistas.

Movimiento Estamos listas

Piedad Toro, Marta Restrepo y Jenny García, integrantes de 'Estamos listas'.
Foto: @piedadtd / Juan David Duque / Yojan Valencia

¿Funcionan en red o cómo nombran al sistema de convocatoria de cinco mujeres cada una?

Jenny Giraldo: Te voy a contar como yo lo viví, porque para mí se veía súper imposible, pero cuando me lo explicaron vi que se podía. ¿Cuál era la idea? Hay un círculo 1 que dinamiza los otros círculos. En esa base son 60 mujeres. Entonces, si cada una de esas 60 mujeres invitaba a 5 mujeres y las apasionaba tanto con esta idea para que cada una consiguiera a otras cinco, llegábamos a ser 1860. Cada círculo es de 31 personas: la primera que invita a cinco, más las cinco que cada una de esas invitara. Entonces yo llegué como una de esas 30 de un círculo, el de Marta. Luego, quise participar de la comisión de comunicaciones y cuando me metí más decidí iniciar mi propio círculo. Luego llegué al círculo 1.

Desde el círculo 1 se propuso que todos tuvieran nombres de mujeres importantes y referentes para nosotras, también para despersonalizar el movimiento. Se han elegido nombres como Débora Arango, María Cano, Las Polas, Haydee Eastman, Beatriz Restrepo… Y los nombres se escogen por consenso o por votación.

¿Ese círculo 1 es como una especie de junta directiva?

Jenny Giraldo: No sé si se corresponda tanto como una junta directiva, pero es el dinamizador. Además, hay siete comisiones: financiera, jurídica, de comunicaciones, sistematizadora, de asuntos políticos e internacional y metodológica. Quienes están en el círculo 1 tienen como exigencia participar de alguna de esas comisiones. Pero las demás también pueden integrarlas, si quieren.

¿Les han dicho que ese modelo es similar a un multinivel o una pirámide?

Jenny Giraldo: Sí, crecemos como un multinivel, pero no hay jerarquías. Algunas tenemos unos liderazgos, pero no hay relaciones jerárquicas: a mí nadie me da dicho cómo hacer las cosas, ni me ha limitado para hacerlo.

Cuando nos dicen que es como un multinivel reconocemos que para muchas mujeres esas han sido las únicas oportunidades de tener cierta autonomía económica, pero sabemos que es un modelo perverso de precarización laboral. Entonces para nosotras es una estrategia de crecimiento circular, horizontal, como ondas que se expanden en el agua.

A los círculos los llamamos círculos de confianza porque tenemos certeza de que todas las mujeres llegaron referenciadas y que están de acuerdo con los principios básicos como movimiento, que están en nuestro manifiesto. Pero además esto ha generado que muchas hablen con su mamá de política todos los días, o que hablemos todo el tiempo de esto con nuestras amigas. Y hemos hecho amigas que no conocíamos.

Finalmente, no les estamos regalando nada, no les estamos ofreciendo un transporte ni un refrigerio. No les estamos pidiendo plata para devolverla con ganancias monetarias, como las pirámides, sino con la consciencia de que la ganancia estará en otra cosa.

¿Han recibido críticas por el objetivo de ser fundamentalmente un movimiento de mujeres? ¿Qué rol juegan los hombres?

Piedad Toro: Sí hemos recibido críticas, pero no por parte de las mujeres, que coinciden y les parece una propuesta interesante. Si bien esta es una lista de mujeres, esperamos que sea votada por hombres y mujeres. Lo bonito, más allá de nuestra fuerza política, también es una pregunta social. La gente cae en cuenta de que casi no hay mujeres en la política.

Hemos recibido críticas sobre todo de los partidos, creen que somos arriesgadas, que conseguir votos es muy difícil. Hemos escuchado invitaciones para meternos en otros partidos y ser una tendencia, que nos ahorraríamos plata, tiempo, recoger firmas. Incluso algunas mujeres de otros partidos dicen que les parece medio loco, que deberíamos darnos la pelea al interior de los partidos.

Nosotras no estamos llamando a que desaparezcan los partidos y nos parece que hay mujeres muy valientes que abren espacio en esos partidos. Uno logra abrir espacios, pero es un ejercicio demasiado difícil y desgastante, porque a las mujeres nos toca demostrar que somos buenas y que tenemos la capacidad, a los hombres no. Y cuando nos metemos, la pregunta por nuestra gestión es mucho más fuerte. ¿Por qué a nosotras nos preguntan por eso y con los hombres damos por hecho que lo hacen bien? Si los requisitos que nos piden a nosotras se los pidieran a los hombres, no habría políticos. Entonces creemos que las mujeres tenemos que abrir espacios propios, donde nosotras nos legitimamos y nos reconocemos.

¿Todas las mujeres son bienvenidas o le hablan a alguna forma específica de ser mujer?

Jenny Giraldo: En el círculo 1 somos mujeres muy diversas, entonces digamos que no hay una estrategia que nos haya uniformado. Claramente, para crecer como movimiento político necesitamos mujeres que su ser sea político. Que las mujeres seamos sujetos políticos, pasa por el simple hecho de preguntarnos por qué ciertas cosas nos pasan como mujeres. Y también pasa por hacernos preguntas por la ciudad, por qué está pasando, a qué se deben estos índices de homicidios, qué es esta desigualdad…

Con el movimiento, mujeres que aparentemente son despolitizadas, que dicen ‘a mí no me interesa’, están llegando a pensar en la necesidad de transformar la política. El 69 por ciento de mujeres que han llegado estamos entre los 18 y 39 años, que son las que están explorando, o las desencantadas por la política alternativa, o que nunca habían encontrado nada que las vinculaba. También hay un buen número de mujeres profesionales, pero nunca fue intencional hablarles a ellas. También hay mujeres de la tercera edad, mujeres afro, mujeres trans, mujeres trabajadoras sexuales, trabajadoras del servicio doméstico... Somos diversas.

¿Qué significa hoy, en Colombia, ‘feminizar la política’?

Marta Restrepo: Dos asuntos. Primero, como la política ha estado masculinizada es las formas, lo que prima es un debate donde no se expresan las ideas, sino los prejuicios y señalamientos, que no es el escenario real para debatir, porque se cierra el debate y desaparecen la razón y las ideas políticas. Hay pocos espacios para deliberar, para conversar, sin perder la necesidad de que se expresen los antagonismos. Las mujeres somos en la cultura las transmisoras de la palabra, del lenguaje, entonces feminizar la política es poner al centro las ideas, la deliberación y la organización de las mujeres para el ejercicio político.

Por supuesto que la política se trata de un juego de intereses, y nosotras tenemos los nuestros, pero privilegiamos el espacio de la democracia, de entender que estamos en un Estado democrático y así deberían dirimirse los conflictos.

Por otro lado también significa que las mujeres, con nuestra experiencia vital, ocupemos el lugar de lo público, no porque lo vayamos a convertir en nuestra casa o nuestra cocina, sino para poner en el centro la ética que se opone a la destrucción y a la muerte e inaugura en la política otras formas de conocer los problemas y las necesidades humanas. Es una forma de radicalizar la democracia, no para concentrar más el poder, sino para redistribuirlo para el bien común.

¿Qué esperan lograr en las elecciones del 27 de octubre?

Piedad Toro: La expectativa máxima es poder llegar con seis mujeres al Concejo. La estrategia es: si cada una de las 1860 que en principio pensábamos que íbamos a tener consigue 100 votos, serían 186.000 votos, y según nuestras cuentas eso da más o menos seis curules.

Eso es el máximo posible que nos hemos soñado con este método, contando con las que estamos aquí y con otras simpatizantes, hombres y mujeres que coinciden con esta propuesta. Pero yo con que llegue una estaría muy feliz, porque sé que es un proceso muy difícil, conseguir votos es complejo, pero también, yo que he tenido experiencia en campañas, siento que aquí hay una fuerza muy bonita, que es la fuerza de lo nuevo. Y me parece que ya en la política hay tan pocas novedades, todo es lo mismo, que en realidad tenemos mucha esperanza. Lo otro es que nosotros nos reímos con las que quieren ser candidatas porque lo único diferente es que ellas van a tener el micrófono, pero solo van a hacer lo que el movimiento decida. Es demostrar que es posible hacer ejercicios políticos democráticos, que no solamente es estar allá, sino que hay un movimiento detrás respaldando y discutiendo sobre qué deberían votar y decir las concejalas que tengamos.

¿Es una forma de democracia más directa?

Piedad Toro: Sí, más directa, donde ellas solo tienen la voz. Pero bueno, con todo lo complejo que es este ejercicio, de una en adelante es ganancia. ¿Y si no llegamos? No importa, que seamos dos mil mujeres y seamos capaces de multiplicar eso en votos para mí es una ganancia enorme. Desde que empezamos este proyecto, todo es ganancia. 

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Courtesy of El Tiempo
Source: https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/que-es-y-como-funciona-el-movimiento-de-mujeres-estamos-listas-325420
Publication date of original article: 12/02/2019
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=25360

 

Tags: Estamos listasLisa mujeres elecciones MedellínFeminismoAntioquiaColombiaAbya Yala
 

 
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