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EUROPE / “Unidad popular no pueden ser colaciones de partidos, debe ser el protagonismo para la ciudadanía”
Entrevista a Xosé Manuel Beiras, veterano del nacionalismo gallego de izquierda
Date of publication at Tlaxcala: 28/07/2018
Translations available: Português/Galego 

“Unidad popular no pueden ser colaciones de partidos, debe ser el protagonismo para la ciudadanía”
Entrevista a Xosé Manuel Beiras, veterano del nacionalismo gallego de izquierda

Daniel Seijo

 

Eduardo Galeano dijo de él que “a primera vista parece un león, lo es. Pero tiene la delicadeza del ciervo, la paciencia del gato, la lealtad del perro, la solidaridad de las aves, que se ayudan en el vuelo, el sentido de la honra del toro de lidia, que se crece en el castigo, y la inteligencia de los raros hombres que dan prestigio a la condición humana. Gallego tenía que ser”, hoy a sus 82 años conversamos con Xosé Manuel Beiras para repasar un momento político en el que en sus propias palabras: a la izquierda le hace falta reflexión y valentía.

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Area, Brugal, Púnica, Nóos, recortes, ley mordaza, ¿Por qué sigue ganando la derecha en España?

Te iba a decir que la derecha no gana, la derecha roba. Igual que roba en lo económico, roba votos. ¿Cómo? pues manejando todos los resortes y las herramientas que tiene para engendrar eso que se llama alienación. Castelao hablaba del estupefaciente, y yo siempre hablo del estupefaciente. En una entrevista que le hicieron en el tiempo del Partido Galeguista, un periodista le preguntaba algo así como: ¿Por qué no utilizaban más la propaganda? La reacción de Castelao, sin demasiados medios en comparación con los grandes partidos ya por aquel entonces, fue contestar que él no tenía vocación de estupefaciente. Estamos en una fase desde hace mucho tiempo de lo que es realmente un proceso de contrarrevolución en el sistema mundo, no vamos a profundizar en ello por no hacer la entrevista interminable, pero pensar que tan solo aquí porque la gente es inculta o porque no tiene cultura política vota al Partido Popular supone un desconocimiento profundo de cuáles son las dinámicas de la sociología política, especialmente en lo relativo a las psicologías de masas y como se maneja. Porque claro, que en los Estados Unidos un jicho como Bush II pudiese ser presidente e incluso renovar su mandato y en estos momentos se esté produciendo el fenómeno Trump… eso no sucede en Galicia. Si hablo de un proceso de involución brutal es debido a que en ese proceso a nivel económico el poder político ha perdido su independencia. Hace años que Ramonet, por ejemplo, escribió aquello tan claro de la pantalla mediática, las formas en las que manipulan los medios de comunicación cada vez están más concentrados. Hoy, por ejemplo, en el estado español no existe el pluralismo mediático, en absoluto.

La única forma de pluralismo mediático son los medios alternativos. Revistas que aparecen como la vuestra, pero que tienen una difusión muy limitada comparada con los grandes medios de comunicación escritos. Por otra parte tenemos los medios de comunicación de radio, las grandes cadenas de radio; también están las televisiones, todavía más efectivas, pero todo eso se encuentra muy concentrado. No existe por ejemplo ningún medio de comunicación de una envergadura comparable a los grandes medios que sea un medio que represente ideológicamente, ya no digo al proletariado obrero, sino a ciertos sectores del mundo obrero. No existe la prensa que represente al mundo obrero. ¿Entonces qué ocurre? eso da lugar a que se puedan utilizar los procedimientos que utilizaban los nazis y los fascistas, pero sin necesidad de prohibir los medios independientes. Hoy Goebbels no resulta necesario. En lugar de eso están los Murdoch, etc. Hoy el grupo Prisa no es un grupo español, está dominado en cierta forma por ese monstruo que se llama BlackRock. Algo similar sucede con muchos otros medios. Vemos, por ejemplo, como Ciudadanos es un fenómeno creado por la plutocracia para relevar al Partido Popular en un momento en el que este comenzaba seriamente a estar tocado. Nace como una contrapartida al voto indignado y cabreado que había encontrado una opción como Podemos. Así comenzó este fenómeno, concretamente en las elecciones andaluzas. De ese modo vemos como cuando a nivel de estado la corrupción del Partido Popular comienza a pasarles factura, ese voto termina recayendo en Ciudadanos, ya que ese no deja de ser un voto de derechas. Qué quiero decir con todo esto, simplemente analizar que el fenómeno de alienación es un fenómeno de control del comportamiento de los ciudadanos mediante el estupefaciente, la fábrica de estupefaciente.

Lo que ocurre en Galicia es que eso se duplica debido a que socioeconómicamente, socioculturalmente y sociopolíticamente no es solo una nación sin estado, una nación negada como Euskal Herria o Catalunya, sino que es una colonia interior. Entonces los fenómenos de la colonización multiplican todo esto. Esto está perfectamente estudiado. Cuando algunos comenzamos a hablar del colonialismo interno la izquierda decía que nos lo estábamos inventando. No sabían que, por ejemplo, eso se estaba haciendo por analistas británicos respecto a la Sudáfrica apartheid, o por un sociólogo de la categoría de Pablo González Casanova de la UNAM, que ya en los años sesenta elaboró diagnosis hablando de colonialismo interno en México, hablando de las poblaciones indígenas, el origen de los pueblos originarios y los criollos etc. El fenómeno de la colonización, siempre suelo mencionar el famoso libro de Albert Memmi “Retrato del colonizado”, en el que vi el retrato del gallego. Todo esto se combina para el control del voto en Galicia. En mi experiencia en el BNG, entre el ochenta y dos y el dos mil, he asistido personalmente a cosas muy patéticas, pongo el ejemplo de gente del mundo rural que aceptaba ir en las listas del Bloque, pero que en ciertos casos cuando eso se iba a formalizar de repente se acercaba a los compañeros a los que les había confirmado su presencia en la lista y se echaba para atrás debido a que el cacique les había dicho que en caso de ir en la lista… toda esa red de caciquismo que durante cuarenta años de franquismo se había hecho realmente fuerte y que después simplemente había mudado de chaqueta, los más bestias para Alianza Popular, los menos bestias para UCD, siguen teniendo cierto control. Saben perfectamente lo que se vota en cada casa. Por tanto, no es que la gente vote al PP.

Vemos como la moción de censura ha hecho caer a un gobierno supercorrupto del Partido Popular, un gobierno que ha estado corrompido desde el principio. No hay más que ver en Galicia la serie o el libro de Fariña, que a causa de Bea Gondar, que es un corrupto, un juez ha secuestrado la edición. Esto es absolutamente increíble. Todo lo que ha pasado está tapando lo que realmente tendría que ser la causa de que se tumbase al PP, que es la violación absoluta de los más elementales derechos constitucionales. La carta de Naciones Unidas confirmado, por ejemplo, con la represión sobre los catalanes o la represión sobre la libertad de expresión. Esa debería ser la causa primordial. Lo que parecía una quiebra del bipartidismo, puede dibujar un escenario en el que reaparece el bipartidismo, pero en lugar de PSOE-PP, PSOE-Ciudadanos.

Todo esto significa que el régimen está totalmente desecho, el régimen del 78 no existe. No es el régimen vigente. Allí en donde existen más mecanismos de alienación mediáticamente manipulada y mecanismos de control social y de voto por las estructuras sociales, pues efectivamente el voto se ve más influenciado por estos. ¿Cómo la gente vota al PP? ¿Cómo la gente votaba a los nazis? ¿Cómo después de la II GM en Alemania muchos ciudadanos afirmaban no conocer los campos de exterminio? no es que aquí seamos más estúpidos, es que estamos ante una metamorfosis del fascismo y en la izquierda política no se usan los términos adecuados para definir la identidad ideológica y política de partidos como Ciudadanos, el PP actual o el propio régimen. La manera en la que se está usando actualmente el poder es la manera en que la usaban los regímenes totalitarios y fascistas. Entonces en eso estamos. En cambio, mucha de esa gente reprimida, por ejemplo, uno lee las letras de Valtonyc y sí que les llama fascistas. También gente que está en movimientos de la revolución cívica, por ejemplo, en la revuelta de las mujeres o los jubilados, sí que hablan de eso. Lo que pasa es que la izquierda social no está derrotada, tuvo altibajos, pero lleva en lucha todo el tiempo. En Galicia los obreros de la naval llevan cuarenta años en lucha, los labriegos de Comisións Labregas y Sindicato Labrego después, sometidos ahora a un proceso de exterminio, llevan cuarenta años en lucha. No es que el pueblo no luche, nunca el noventa por ciento del pueblo a luchado, ni el setenta por ciento, la revolución soviética no la hicieron la mayoría de los súbditos del Tzar. La hicieron los bolcheviques, los soviets, los soldados cansados ya de la guerra del catorce… todo esto está en la historia.

En Podemos se han enfrentado las tesis de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, vencieron por absoluta mayoría las tesis de Pablo Iglesias en el otoño de 2016 y en el otoño de 2017 Pablo Iglesias está aplicando las tesis de Iñigo Errejón

En su artículo Indignaos! publicado en 2011 en Galicia Hoxe, usted escribió: ” Con la dignidad pasa como con la libertad: por mucho que se tenga, si no se ejerce se acaba por perderla”, ¿Corremos el riesgo de perder nuestra dignidad al prolongar una vez más la ruptura con el régimen del 78?

Desde hace mucho tiempo ha faltado la posibilidad de vehiculización política de los agraviados sufridos por grandes sectores sociales. Fue precisamente el divorcio entre la ciudadanía más agredida, más desalienada, más consciente, más libre, más indignada, más digna y las fuerzas que decían representarlos, lo que dio lugar a que dijesen: “No nos representan”. Eso es lo que vuelve a suceder en la actualidad, muchas opciones que surgieron precisamente de las plazas, etc., resulta que los parte de los cuadros de esas alternativas nuevas y de esas organizaciones están reproduciendo los vicios que denunciaban en otras organizaciones. Vuelve a aparecer casta dentro de los que denunciaban la casta. La podredumbre de un régimen no es solo la podredumbre del gobierno y el alto empresariado; el Ibex 35, existe también en la judicatura, existe en las universidades, acaba de estallar un caso en la Universidad Rey Juan Carlos, pero cualquiera profesor de universidad honesto en cualquiera de nuestras universidades podría contarte casos que se están dando, de menor envergadura, pero que son corrupción. En este momento hay una gangrena, la podredumbre en determinados órganos vitales del aparato jurídico-político del régimen ha generado gangrena en la sociedad. La nuestra es una sociedad gangrenada. Entonces pasa lo que pasa, no significa que vaya a seguir así, pero hasta que hagamos un diagnóstico acertado y apliquemos una terapia adecuada y esta terapia sea asumida por los sectores sanos de la sociedad, esto no se resolverá. Esto viene de muy atrás. La cuestión es la siguiente, la verdadera izquierda cuando tiene una derrota no debe huir o buscar fórmulas escapistas, sino que debe enfrentarse a ella, reflexionar y elaborar la reformulación de sus estrategias para recuperar de nuevo la ofensiva.

No se ha hecho esta reflexión. Hubo una derrota de la izquierda y de los nacionalismos de izquierda a nivel del aparato de estado en las Cortes durante el otoño de 2016 por la traición de la cúpula del PSOE, y no se ha hecho esa reflexión. Es entonces cuando empiezan todos los problemas, especialmente cuando son espacios ideológicos que están en un denominador común, pero que son diversos internamente, empiezan a desconfiar… empiezan todos los problemas a los que estamos asistiendo. Eso no es una novedad, eso está en la historia, pero deberíamos aprender de la historia. Pero si las cúpulas dirigentes no se interesan por la historia, no reflexionan y simplemente están metidos en la cocina política, entonces resulta complicado.

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Tras lo paso de las plazas a las instituciones, ¿Qué quedó en la izquierda española del asamblearismo del #15 M? 

Para determinadas cosas seguimos haciendo uso del asamblearismo, por ejemplo, para las cuestiones internas. Acabamos de ver el ejemplo con la historia de Pablo Iglesias e Irene Montero. En En Marea se acaba de hacer por la cuestión de Paula Quinteiro, era una consulta que no era vinculante, pero bueno… el asamblearismo no es eso, el asamblearismo consiste en que las cuestiones políticas importantes tienen que tomarla los titulares de la soberanía política dentro de la organización, que son los militantes. Ahora ya no hay militantes, son inscritos ¿Qué es eso de inscritos? yo puedo inscribirme en cualquier cosa, no tengo ningún compromiso. El lenguaje es muy importante. No puedes tampoco estar convocando una asamblea para cualquier cosa. La democracia directa para conjuntos humanos pequeños puede ser, por ejemplo, los famosos Ayuntamientos abiertos. Pero, en cambio, para decisiones que marcan la línea política a seguir o decisiones que son muy cuestionables, ahí si debes convocarlo. Y tras eso tiene que haber mecanismo para garantizar que esos que deciden controlan a quienes deben ejecutar la decisión tomada. Eso es el asamblearismo y eso no se está produciendo, ni en Podemos, ni en En Marea y no puedo hablar de otras alternativas que no conozco.

Vemos como en el caso de la CUP otras formaciones incluso se han mofado de su dinámica de toma de decisiones.

Claro, si ellos tuviesen que hacer eso estarían perdidos. No podrían contraer compromisos espurios. Los partidos que dicen que defienden la democracia y dicen que hay que practicar la democracia como estructura interna son oligárquicos, entonces la oligarquía no es democracia, es la antítesis. Es más, la democracia o existe en la sociedad o no puede existir. Es decir, la democracia la vemos como algo que se instaura en las instituciones políticas, pero la democracia es una cultura, la democracia debe existir en el tejido de la sociedad llamada civil, no solo en la sociedad política como diría Gramsci, no solo en las instituciones políticas. Pero sociedades como la nuestra viven en un régimen económico capitalista, con empresas capitalistas ¿La estructura interna de las empresas es democrática? no, es absolutamente autoritaria ¿Cómo puede entonces la sociedad funcionar de manera democrática si aquello que es su base, la economía, funciona con un sistema dictatorial? En el tejido empresarial español alemán, británico… ¿Dónde podemos ver que sean los comités de empresa los que gobiernan las empresas? los que puedan decir que eso que hace el director gerente no puede hacerlo, que va en contra de los intereses de los obreros o incluso va en contra de los intereses de la propia empresa. Por ejemplo, en el naval, los sindicatos defendían a la empresa frente a decisiones de la dirección empresarial que hacía lo que le mandaban desde Madrid por razones políticas. En realidad, una democracia en su sentido pleno no puede existir cuando la estructura económica, la organización económica del país, es una estructura en la democracia no existe.

Curiosamente cualquier tipo de alternativa a la democracia occidental, como puede ser el caso de la revolución cubana o Venezuela son inmediatamente tachado de “regímenes”, retomando la importancia del lenguaje del que anteriormente hemos hablado

Claro, retomamos lo que ya hemos hablado que sucede en los medios de comunicación. En la política sucede lo mismo: la palabra libertad, la Xunta en manos del PP comienza a defender la libertad en el idioma, como si estuviese en el mismo plano de igualdad el estatus sociolingüístico del gallego y del español. Cuando existe diglosia, tú no puedes decir que cada uno tiene libertad para elegir el idioma, porque la diglosia es un síndrome sociolingüístico en el que quien habla el idioma de nivel B, el idioma dominado, tiene complejo de hablar ese idioma. Entonces tú no puedes hablar de libertad. Hay una frase de Rousseau fantástica en ese sentido que dice: “Entre desiguales la libertad oprime y la ley justa iguala.” Como periodista haz un ejercicio, analizar los discursos de dirigentes de los últimos cuarenta años, ¿Cuantos han utilizado el término alienación? Tan solo lo encontrarás en las izquierdas minoritarias.

Todo ese pensamiento que arranca con la segunda Ilustración hoy no se utiliza, por ejemplo, en las cuestiones nacionales. Que un dirigente de izquierda diga que hay que defender la libertad de decisión, pero ante el fenómeno catalán diga que al independentismo hay que vencerlo para después llegar a un acuerdo y no entiende que un proceso de autodeterminación de base popular democrática asumido por más de dos millones de ciudadanos con una lucha absolutamente pacifica es un aliado de la izquierda para alcanzar los objetivos primordiales, si no lo entiende es que no ha leído el pensamiento de la izquierda desde Marx, hasta Lenin sobre las cuestiones nacionales. Ni los pensadores de la izquierda marxista de la periferia del sistema del siglo XX, el pensamiento anticolonial. Entonces, ¿De qué hablan?

En un principio en Podemos parecían optar por esos postulados, pero sin embargo ahora parecen haber roto con esa vía, parecen no ser conscientes de formar parte de esa metrópoli, no identifican por ejemplo esa situación de colonia interna de Galicia.

Existe cierto miedo a la verdad. Es mucho más cómodo estar instalado en tus prejuicios, o en tus axiomas. Ahí está el sectarismo. Yo mismo soy una persona que en mi trayectoria política desde 1963 siempre funcioné en la militancia de un partido, por tanto, mi visión de la táctica política era la visión de alguien que tenía esa trayectoria, pero yo tuve que empezar a reeducarme. Cosas que hoy has mencionado que he escrito, no fueron por generación espontánea. Ante cosas que estaban pasando en la periferia del sistema yo tuve que empezar a reeducarme y darme cuenta de que estaban pasando muchas cosas. Por ejemplo, yo nunca he perdido un Foro Social Mundial, pero tampoco un Foro Social Europeo, y aprendí muchísimo, también en los escritos de Boaventura de Sousa Santos, etc. He tenido que reeducarme y entender que nos encontrábamos en un ciclo en el que la dinámica estaba en la rebelión cívica, por ejemplo, las redes de movimientos antisistema y altermundistas y no en las fuerzas políticas de la izquierda. Yo era un hombre que estaba en eso, pero tuve que reeducarme. Para eso hay que tener por lo menos, no sé si llamarle coraje, pero sí la dignidad de reconocer que uno ignora muchas cosas y que, si tiene que trabajar en la política para defender a la gente que dice defender, uno debe enterarse de lo que está pasando y conocer bien lo que está pasando. Pero eso es incómodo.

En las últimas legislaturas vimos como el tablero político español sumó con fuerza a dimensión nacional al ya tradicional eje izquierda – derecha, ¿supone el planteamiento en clave de clase social la única solución política factible tras el procés? No, hace pocas semanas en Donosti en una mesa redonda hablaba sobre esto. Yo decía que para entender la política en el estado español tú tienes que trabajar en dos sistemas de coordenadas. Un sistema de coordenadas normal en cualquier sociedad es el de las clases sociales y por tanto el de los conflictos de clase, etc.; por tanto, el eje izquierda/derecha. Pero tras eso, debemos trabajar en otro eje que es el de estado unitario/naciones sin estado. Entonces para fijar las posiciones correctas tenemos que superponer esos dos ejes como si se tratasen de dos transparencias y ver en donde se encuentra cada uno. Esto en realidad siempre ha sido así. Precisamente el hecho de que las fuerzas de izquierda estatales, con pocas excepciones, este segundo eje de sistema de coordenadas no lo hayan tenido en cuenta, hayan dado por supuesto que la nación es España, ha dado lugar a cantidad de errores brutales e incluso de disparates. ¿Cómo se puede entender que el PSOE, que por lo menos hasta el 36 tiene una corriente federalista, haya apoyado la barbarie de la aplicación del artículo 155? ese ha sido uno de los obstáculos que nos ha llevado a los nacionalistas a cortar amarras y decirle al estado español que se vaya por donde quiera, no queremos saber nada de eso. Por lo tanto, independentismo y fuera, yo soy una persona independentista, aunque en mi trayectoria política nunca he ejercido como independentista, precisamente por intentar por intentar llegar a una solución. Pero claro, al cabo del tiempo te preguntas para qué uno ha hecho el gilipollas intentando hacer razonar a quién está en una posición como la iglesia católica en el Concilio de Trento, España es una indivisible… Cristo nació por una concepción del espíritu santo en forma de paloma, y era virgen antes del parto, durante el parto y después del parto; España igual. ¿Pero qué coño es esto?, ¿qué pasa, que el Renacimiento no ha existido?, ¿el racionalismo de Descartes no ha existido?, ¿el siglo de las luces de Locke hasta Kant no ha existido?, y por supuesto, Marx tampoco. Oiga, ¿qué clase de cenutrios están en el puente de mando de la política en el estado español? Lo grave de todo esto es que la tragedia la paga la gente, los que no quieren entender que es una cuestión plurinacional están contribuyendo a que las clases bajas no puedan liberarse, porque sin combinar estos dos ejes de coordenadas de los que hablábamos no podemos llegar a solucionar ninguna de las dos problemáticas.

Marx rectificó su posición inicial respecto a la problemática irlandesa, con independencia de los contenidos de clase, Irlanda era una colonia de Inglaterra, era un movimiento emancipador y por tanto era un aliado del movimiento obrero del cartismo inglés. Parece que los que proclamaban el derecho a la libre decisión no han leído ni siquiera esto. No han leído por ejemplo a Michäel Löwy, quien dice que la izquierda debe entender la diferencia existente entre nacionalismos opresores y nacionalismo emancipadores. Cuando se habla de nacionalismo hablando de Thatcher del mismo modo que se habla de Castelao, manda narices. Lenin ni siquiera hablaba de nacionalismo opresor y nacionalismo emancipador, él decía que el nacionalismo eran los movimientos nacionalistas emancipadores de naciones sometidas y el resto es chovinismo imperialista. ¿Entonces estos señores de izquierda han leído a Lenin o no? los que proceden del PCE como Pablo Iglesias y compañía que son licenciados en políticas y politólogos, supongo que sí que lo han leído, no quiero decir que no lo hayan leído. Pero que pasa, ¿Lo han olvidado? Si no aplicas esto y estas en la universidad, bueno… pero si te pasas a la acción política y no lo aplicas, machiño…

Parece que el nacionalismo español no existe.

Porque es el chovinismo español, además tiene poder y el otro no.

Pero resulta cuanto menos extraño que desde la izquierda política no se pretenda romper ese discurso, tan solo se piensa en términos electorales.

Claro, por lo tanto, están presos de eso.

¿Vive en la actualidad Catalunya un estado de excepción no declarado?

Sí, no solo Cataluña, todos nosotros. Todos los ciudadanos del estado español vivimos en un estado de excepción no declarado. Sino no podrían meter en la cárcel a un cantautor, a una muchacha que hace un tuit mofándose de lo de Carrero Blanco o sindicalistas que organizan una huelga y los encarcelan por los piquetes. ¿Dónde queda el artículo de la constitución que establece el derecho de huelga como inalienable?, ¿dónde está el derecho de manifestación en el caso de los dos Jordis?, esto es un estado de excepción.

La ley mordaza es anticonstitucional, pero claro, si han conseguido que el Tribunal Constitucional este dominado por aquellos que se quieren cargar la Constitución, pues se declara que tal ley es constitucional cuando es anticonstitucional. Es un tribunal anticonstitucional. Un tribunal constitucional que toma las decisiones que toma ante el caso catalán, un tribunal supremo o una Audiencia Nacional, por supuesto. La Audiencia Nacional no podría existir, de hecho no está constituida por ley, sino por un decreto. Por tanto, claro que estamos en un estado de excepción. Si Rosalía hoy publicase “Castellanos de Castilla” sería encarcelada con Jordi Cuixart por el delito de sedición y si publicase “A xustiza pola man” sería probablemente condenada por la Audiencia Nacional por atentado contra el estado de derecho y el poder judicial. Si Curros Enríquez hoy publicase “O Divino Sainete”, sería juzgado inmediatamente por ofensa a la divinidad.  La iglesia católica tiene el poder para que eso sea juzgado, pero en cambio el mundo del islam no tiene derecho a que se juzgue una ofensa a Mahoma. Ya me dirás en dónde estamos.

¿Qué opinión le merece el discurso pronunciado por Albert Rivera durante a presentación da plataforma ‘España Ciudadana’?

No lo he leído, pero además no me merece ni atención, ni opinión. Albert Rivera es un fascista joseantoniano sin escrúpulos y lo que importa no es lo que diga, sino lo que hace, y lo que hace está a la vista de todos, es un auténtico peligro, es fascismo camuflado.  Cuidado a los incautos.

Recientemente ha llamado a intentar replantear En Marea de manera inmediata, ¿Qué falló en el desarrollo de este espacio político?

Esto sería para hablar media hora más. Hay que saber como nacen las cosas, la rebelión cívica desemboca en que mucha gente no cree en ningún partido, no quiere que los partidos los defiendan -incluso injustamente a veces- pero eso es un hecho y por algo será. Entonces la gente del común, que se está organizando en plataformas y está auto defendiendo, llega un momento en el que viendo que ellos elaboran propuestas y se organizan, pero los partidos no les hacen caso o dicen que sí, pero no se lo hacen, pues no existe otra salida, tienen que convertirse además de en representados en representantes. Eso es lo que da lugar al proceso muy republicano de unidad popular.

Aquí la guerra de clases ya no se da entre la clase obrera y el empresariado industrial y comercial, esa existe pero sobre todo se da una dicotomía entre una plutocracia, que es un capital financiero muy unido, y una sociedad muy diversa, pero muy sometida por estos. Por tanto, la batalla ahora es entre la mayoría social, las clases populares que viven solo de sus recursos de trabajo, y el espacio de dominio de la plutocracia financiera. Tenemos que unirnos toda la gente del común, seamos obreros del naval, construcción, empleados del comercio, autónomos -que de autónomos solo tienen el nombre, están sometidos a todo, especialmente desde que prolifera la externalización del servicio- labradores, funcionarios, somos muy diversos, pero tenemos en común que nos están sometiendo a todos.

Por lo tanto. unidad popular, y esta unidad no pueden ser colaciones de partidos, debe ser el protagonismo para la ciudadanía, eso se traduce en las mareas, en las ciudades rebeldes. En Cataluña hay más de siete millones de habitantes, en Andalucía más de ocho y en Galicia no llegamos a tres, en Cataluña hubo dos ciudades rebeldes, Barcelona y Badalona, en Andalucía Cádiz; después están Madrid, Zaragoza… pero en Galicia los tres grandes feudos del PP: Coruña, Santiago y Ferrol, se decantaron por las mareas, ¿por qué en Galicia?, porque en nuestra cultura popular hay mucha más cultura de hacerlo uno mismo y de unidad. También porque siempre ha existido una cultura libertaria. La unidad popular es eso, pero si eso es así hay que activarlo, pero activarlo de modo que no lo dirijas, si existe ese movimiento tienes que apoyarlo y si eres un partido político tienes que hacerlo sin pretender ningún protagonismo, ni estar en esos espacios como partido. Tienes que ser consciente de que los militantes de tu partido tienen que meterse ahí para engrosar las filas, esa posición es la que ha tomado Anova ya en el verano de 2014. Como estábamos en AGE con Izquierda Unida, arrastramos a Esquerda Unida, que costó dios y su madre, y como Podemos había acordado que no se iba a presentar a las municipales pues también se sumó a esto. Y eso fue el éxito que fue, como consecuencia de eso se pensó en hacer una marea gallega. Precisamente fueron inicialmente los tres alcaldes -Martiño, Xulio Ferreiro y Jorge Súarez- quienes lanzaron una marea gallega, ¿pero qué paso?, como no había en todo el país la masa crítica suficiente para que existiese ese fenómeno de las candidaturas municipales, pues entonces hubo que hacerlo impulsado por los alcaldes de las tres ciudades y las mareas más conscientes y por las fuerzas políticas que apoyáramos eso, pero las negociaciones, por el problema de que eran elecciones a nivel de estado y Podemos quería ir con su marca, exigieron que la única manera fuese una coalición; por cierto, en Galicia conseguimos que fuese en Marea y no En Marea-Podemos, Podemos-En Marea, en Cataluña es En Comú Podem con toda la fuerza que tenían, ellos no lo lograron. Pero bueno, fue una coalición, cuando es una coalición ya no es unidad popular, pero bueno, se monta la candidatura, éxito en el 2015, más de 400.00 votos, votos que eran un cheque en blanco porque no existía en ese momento un programa serio, no había tiempo, la gente apostó por nosotros, pero tras esto se comenzaron a defraudar por el inicio de las peleas. La consecuencia fue que cuando se debatió durante seis meses para que En Marea de cara a las elecciones gallegas fuese un partido instrumental y no una colación, Podemos no entro, pero en vista de que eso fue un éxito decidió entrar y hubo quién maniobro para darles un trato de favor.

Las elecciones internas, muy democráticas pero muy ingenuas, dieron lugar a que la mayor parte de los cuadros que salieron para las candidaturas fuesen cuadros de partidos y no cuadros de la gente del común que no eran de partidos y ahí comenzó el follón. Por tanto, En Marea es un proyecto que está en proceso y está en una fase en que por una serie de razones está caminando más bien cara a la forma de funcionar de un partido tradicional y no como una herramienta de unidad popular y eso es el grave problema. De ahí viene la posición de Anova.

¿Se puede entender desde la militancia la dilatación en la toma de decisiones en el caso de Paula Quinteiro?

No, la gente lo único que entiende es que es completamente suicida lo que está pasando. Pero claro, ahí también existen cuestiones internas. Yo tuve que hablar de eso porque tenía una entrevista en Radio Galega y entre que me comprometí a ella y se realizó, pues pasó esta cuestión, claro, yo no me negué a hablar de esto. Yo dije que si fuese Paula Quinteiro dimitiría, pero yo no soy un juez. Lo que tiene que hacer le corresponde decidirlo a ella misma. Pero lo que pasó es que se llevó muy mal, se llevó muy mal precisamente porque las cosas que hemos hablado que ocurren en En Marea y se proyectan en cosas como esta.  Si funganito o menganita está apoyada por estos, pues estos otros dicen: “es la ocasión para agarrarlos porque nos cargamos también a estos”, ¿Eso qué significa?, que hay mucha enfermedad ahí dentro, y si hay mucha enfermedad ahí dentro hay que regenerarla, pero si desde la dirección se adopta una postura de que nosotros somos los que tenemos razón y los demás no. Pues tampoco es así. Por ejemplo, un órgano de dirección ejecutiva como es la coordinadora que toma la postura de que tiene que dimitir, lo que no puede hacer es antes de transmitirlo incluso, pasárselo a La Voz de Galicia, tampoco las cosas se hacen así. Si se hace con alguna intención será, entonces tampoco son santos. Y claro, eso genera una reacción de autodefensa por el otro lado. Por eso yo dije que no quería saber más nada de la vida orgánica ahí dentro.

Estoy harto. Harto de que en lugar de política se haga cocina política e intriga. Yo digo lo que pienso, intento contribuir a analizar y crear una opinión, empezando dentro de Anova que es en donde estoy, pero se acabó, tampoco estar de cascarrabias. Pero aún mantengo interlocución con el portavoz de En Marea, no todos los días, pero doy mi opinión, aunque después si vale para algo o no, no es mi responsabilidad. Por ejemplo, no puede competir En Marea con las mareas municipales, es un error. No se pueden montar mareas desde arriba. No se puede pensar que para las elecciones municipales En Marea tiene que funcionar como funcionan los partidos convencionales, el PSOE da las directrices desde la dirección y entonces a nivel local, etc., se forman las candidaturas con las directrices que se dan desde arriba. No, las mareas son muy distintas porque cada ayuntamiento es muy distinto y la manera de lograr una unidad popular de vecinos diversos es muy distinta en Lalín que en Teo, sin ir más allá, ya no digamos en Santiago que en Vigo o Ourense. Eso era el acierto del planteamiento, que se coordinasen entre ellas como se están coordinando, eso era lo importante. Si En Marea, como En Marea dice que en tal sitio se va a montar En Marea porque desde la dirección se va a tal sitio para montarla y a lo mejor resulta que allí ya existe otra… no.

Si la unidad popular está concebida para darle protagonismo a la ciudadanía del común y que las organizaciones políticas deben ayudar, lo que no puedes es tomar tú la iniciativa. A no ser que llegado un punto a cuatro meses vista de las elecciones y que en un sitio o en una comarca no exista nada y bueno, entonces se puede intentar promoverlo, muy bien, pero no ahora. Una actuación complementaria sí, pero una actuación que interfiera en lo que se está moviendo no. Pero claro, si pensamos como un cuadro dirigente de un partido y no en términos de unidad popular, entonces… Si cuando se hace una crítica se considera que la crítica es una agresión…, de ahí a considerarlo a uno hereje no hay nada, entonces estamos en lo que padecimos tantas veces algunos intermitentemente a lo largo de 55 años de vida y trabajo político, ¿eso quién lo resuelve?, la gente, la gente lo terminará resolviendo. Hay muchos dirigentes de izquierda que no tienen confianza en la gente, demasiados. Que no tienen confianza en un hecho objetivo, en los procesos históricos, los procesos sociales. Los procesos sociales tienen su propia dinámica.

Podemos está exigiendo de cara a las elecciones municipales que se incluya su nombre en las mareas.

En eso no tiene nada que hacer. Yo nunca confundo un partido con su cúpula, yo pese a todo nunca he disparado contra el BNG, siempre he hablado de la dirección del bloque, no de todas las personas que trabajan o creen en el bloque en los ayuntamientos, fuera o donde sea. Una cosa es el BNG como cuerpo social y otra su estructura orgánica y su dirección, eso se lo aplico a la mayor parte de los partidos. Por tanto, también se lo aplico a En Marea, y en Podemos pasa lo mismo. ¿Por qué?, porque la gente de Podemos implicó en las mareas municipales, especialmente en las grandes, hoy esa gente fundamentalmente es gente de esa marea, aunque permanezca afiliada a Podemos o sea inscrito, entonces esa gente está diciendo que pese a lo que digan en Madrid ellos van con la marea.

¿Se ha dejado atrapar Podemos por ese “molino de papel” que son hoy las dinámicas da política institucional?

Sí, claro, se está dejando atrapar. Un amigo me decía hace poco: “lo más descorazonador es que en la izquierda no hay valentía”. Tú no puedes estar en función de las demoscopias, si las demoscopias te conducen a que tienes que tirar por la borda principios determinados y objetivos estratégicos que tu tenías, ¿para qué rayos estás?. Y eso está pasando.

En Podemos se han enfrentado las tesis de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón. Vencieron por absoluta mayoría las tesis de Pablo Iglesias en el otoño de 2016 y en el otoño de 2017 Pablo Iglesias está aplicando las tesis de Iñigo Errejón. Esa es mi visión. Por ejemplo, la asunción de la libre decisión de los pueblos, mientras no tenía costes muy bien, pero cuando hubo que pagar un precio se ha ido para atrás. Entonces se deja de actuar como izquierda. Eso en otros aspectos, por ejemplo, la reforma de las condiciones laborales: “hay que restituir derechos para los trabajadores y trabajadoras”. Pues muy bien, pero se llega al poder y empiezan las presiones de los poderes económicos y “mire usted, eso no lo puedo hacer”. Oiga, mire usted, hágalo y que lo echen.

Cuando en 2010 a Zapatero lo acosan, empezando por su propia ministra de economía; por aquel entonces Elena Salgado, cuando le imponen el hacer las reformas del FMI, la City de Londres, etc. En ese momento la reacción inicial de Zapatero fue decir que no podía hacer eso porque iba totalmente en contra de sus postulados básicos, pero terminó capitulando. Lo que debería haber hecho es convocar elecciones, decirle a la gente que él se dirigía a elecciones para defender su alternativa. Si le daban los votos podría librar la batalla y si no le daban los votos el trabajo sucio debería hacerlo el PP. Pero no hizo eso, lo que hizo fue condenar al PSOE. Estás cuestiones tienen mucha relación entre ética y política. Ya no hablo de moral en el sentido de no corromperse, sino de ética en el sentido de no traicionar el compromiso que tienes con el electorado. Como siempre digo, la petición y obtención del voto constituye un contrato de fideicomiso. Si el que recibe ese poder incumple las condiciones establecidas, inmediatamente debería ser nulo lo que hace. Esto debería ser el contrato electoral.

En las elecciones de 2011 el PP ofrecía muchísimas cosas que no solo sabían que no iban a cumplir, sino que iban a hacer todo lo contrario, engañaron a la ciudadanía. Una ciudadanía que le dio su voto para hacer una serie de cosas y ellos hicieron todo lo contrario, evidentemente ese voto debería quedar anulado. Si el aparato judicial fuese democrático debería intervenir en esto, pero la justicia no es responsable ante la soberanía popular, no lo es hasta el punto de que por ejemplo en alguna ocasión que todavía recuerdo, en las cortes reclamaron la presencia del presidente del Tribunal Supremo en una comisión y dijo que no, no pasó nada. ¿Cómo se concibe eso? Es lo que está en el fondo de todas estas cosas, pero eso no se le explica a la gente.

¿Cómo se le puede pedir a la gente que tenga el esquema mental para saber que no debe votar al PP o Ciudadanos? O que no puede votar al PSOE si no puede controlarlo y no va hacer lo que me ha dicho que va hacer, como eso con cualquier fuerza política. Ahí reside el problema. Cuando resulta lo normal es que se cometan comportamientos espurios de una manera generalizada, significa que el régimen está podrido. Lo único que falta saber es cuando tardará en venirse abajo.

Definiciones

Fraga Iribarne: José Bergamín dijo haber conocido tan solo dos fascistas de los pies a la cabeza, José Calvo Sotelo y Manuel Fraga Iribarme, suscribo sus palabras. Lo que pasa es que a Fraga ya al final de sus mandatos, le paso eso que les pasa a esos actores que acaban siendo dominados por el personaje que representan y llegó a convencerse que tenía que pasar a la historia siendo un presidente de la Xunta que ponía a Galicia a la altura que por ejemplo ponía Pujol a Cataluña. Entonces llego un momento que tuvo un conflicto gordo con el PP de Aznar. Pero cuando eso sucedía, bajaba la cabeza.

Pablo Iglesias: Un hombre que por temperamento y formación tienen asumidos principios y valores rotundamente fundamentales de la izquierda y que no acaba de ser capaz de llevarlos a la práctica política.

Eduardo Galeano: El luchador por el triunfo de la bondad que hay dentro del ser humano más entrañable y perseverante que he conocido.

Mariano Rajoy: Un señorito facha de Pontevedra, que escribió dos artículos dos artículos publicados en los años 80 en el Faro de Vigo, uno firmado como diputado de Alianza Popular en el Parlamento de Galicia y el otro como presidente de la Diputación, en los que defendía la ideología de la desigualdad, un texto de biologismo vulgar de los nazis, las leyes de Mendel y de que somos genéticamente desiguales, ¿Pero que tienen que ver la genética con la vida en sociedad, los derechos cívicos y la convivencia?, ¿Qué pasa que somos zoomorfistas?. Esa era la ideología del señor de los hilillos.

Felipe González: Yo conocía a Felipe González en el año 74. Fue un esquirol, fue un esquirol en la transición, uno de los agentes para dinamitar el movimiento cívico y político por la quiebra democrática y hacer un arreglo por arriba con el departamento de estado americano y la SPD alemana, ¿Cómo coño pudo ser ese dirigente demócrata que cree la gente?, a mi no me cogió de sorpresa. Es culpable de traición y coautor de un golpe de estado, lo que fue un golpe de estado puro y duro contra el proceso catalán y contra un proceso democrático. Algo así como el gobierno de Vichy con los nazis.

Julio Anguita: Un comunista convencido que fue calumniado y acosado por no transigir con la deriva en la que acabo el PCE e IU.

 

 

 





Courtesy of Nueva Revolución
Source: https://nuevarevolucion.es/entrevista-a-xose-manuel-beiras-ciudadanos-es-un-fenomeno-creado-por-la-plutocracia-para-relevar-al-partido-popular-en-un-momento-en-el-que-este-comenzaba-seriamente-a-estar-tocado/
Publication date of original article: 09/07/2018
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