TLAXCALA تلاكسكالا Τλαξκάλα Тлакскала la red internacional de traductores por la diversidad lingüística le réseau international des traducteurs pour la diversité linguistique the international network of translators for linguistic diversity الشبكة العالمية للمترجمين من اجل التنويع اللغوي das internationale Übersetzernetzwerk für sprachliche Vielfalt a rede internacional de tradutores pela diversidade linguística la rete internazionale di traduttori per la diversità linguistica la xarxa internacional dels traductors per a la diversitat lingüística översättarnas internationella nätverk för språklig mångfald شبکه بین المللی مترجمین خواهان حفظ تنوع گویش το διεθνής δίκτυο των μεταφραστών για τη γλωσσική ποικιλία международная сеть переводчиков языкового разнообразия Aẓeḍḍa n yemsuqqlen i lmend n uṭṭuqqet n yilsawen dilsel çeşitlilik için uluslararası çevirmen ağı la internacia reto de tradukistoj por la lingva diverso

 25/06/2018 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 LAND OF PALESTINE 
LAND OF PALESTINE / El día de la vergüenza
Date of publication at Tlaxcala: 28/05/2018
Original: The day of shame
Translations available: Italiano  Deutsch 

El día de la vergüenza

Uri Avnery أوري أفنيري אורי אבנרי

Translated by  Jacinto Pariente

 

Este sangriento lunes pasado, mientras aumentaba el número de palestinos muertos y heridos, yo me hice la siguiente pregunta: ¿Qué habría hecho yo si fuera un joven de 15 años en la Franja de Gaza?

No he tenidos dudas en mi respuesta: Habría ido a la manifestación en las cercanías del muro de separación y habría arriesgado mi vida y mis miembros cada minuto.

¿Cómo estoy tan seguro?

Muy fácil: eso es precisamente lo que hice a los quince años.

Por entonces pertenecía a la Organización Militar Nacional, el Irgún, un grupo clandestino armado considerado “terrorista”.

En aquella época, Palestina estaba bajo la ocupación británica, que recibía el nombre de “mandato”.  En mayo del 39 los británicos promulgaron una ley que limitaba el derecho de los judíos a adquirir tierras. Recibí la orden de estar a una cierta hora en un determinado lugar de Tel Aviv cerca del mar para tomar parte en una manifestación. Debía esperar un toque de corneta.

La corneta sonó y comenzamos a marchar por Allenby Road, por entonces la principal arteria de la ciudad. Cerca de la sinagoga principal alguien subió las escaleras y pronunció un encendido discurso. Después continuamos marchando hasta el final de la calle, donde se encontraban las oficinas de la administración británica. Allí cantamos la Hatikvah (“esperanza” en hebreo), el himno nacional, mientras los miembros de más edad prendían fuego a las oficinas.

De pronto llegaron varios camiones de soldados británicos y sonó una andanada de tiros. Los británicos disparaban por encima de nuestras cabezas. Salimos corriendo.

Al recordar el suceso 79 años después, he pensado que los jóvenes gazatíes son más heroicos de lo que éramos nosotros. Ellos no han salido huyendo. Han defendido el terreno durante horas, mientras que el número de víctimas mortales ascendía hasta los 61 y los heridos llegaban a los 1500, aparte de los 1000 afectados por el gas.

Este lunes, la mayoría de las pantallas de televisión tenían la pantalla dividida en dos: en un lado, los sucesos de Gaza y en el otro la inauguración de la embajada estadounidense en Jerusalén.

En el centésimo trigésimo sexto año de la Guerra entre sionistas y palestinos, esa pantalla partida describe la realidad perfectamente: celebraciones en Jerusalén y baño de sangre en Gaza. No tienen lugar en dos planetas diferentes, no suceden en dos países distintos. Están apenas a dos horas en coche.

Las celebraciones de Jerusalén comenzaron como cualquier evento sin importancia. Un montón de hombres de traje, inflados de prepotencia que celebraban no se sabe muy bien qué. La mudanza simbólica de una oficina de una ciudad a otra.

Jerusalén es la manzana de la discordia. Todo el mundo sabe que no habrá paz, ni ahora ni nunca, hasta que no se llegue a un acuerdo sobre Jerusalén. Para cada uno de los palestinos, de los árabes, de los musulmanes que hay en el mundo, ceder Jerusalén es impensable. Desde Jerusalén, de acuerdo con la tradición musulmana, comenzó la ascensión a los cielos del profeta Mahoma, después de que atara su caballo a la roca que es ahora el centro de los sagrados lugares. Tras La Meca y Medina, Jerusalén es el tercer lugar más sagrado del islam.

Por supuesto, para los judíos, Jerusalén es el lugar donde hace 2000 años se erguía el templo edificado por el rey Herodes, un cruel tirano medio judío. Aún sigue en pie un muro exterior, al que se adora bajo el nombre de Muro Occidental. Se le suele llamar también Muro de las Lamentaciones, y es el lugar más sagrado para los judíos.

1 2 3 Página siguiente





Courtesy of m'sur
Source: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1526725578/
Publication date of original article: 19/05/2018
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=23464

 

Tags: NakbaGazaGran Marcha del RetornoResistencia palestinaOcupación sionistaPalestina/Israel
 

 
Print this page
Print this page
Send this page
Send this page


 All Tlaxcala pages are protected under Copyleft.