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 24/06/2018 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
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 EDITORIALS & OP-EDS 
EDITORIALS & OP-EDS / Seis Ocho: memorias de un año en revolución (2)
21 de febrero de 1968: ¡FNL vencerá!
Date of publication at Tlaxcala: 25/02/2018
Original: Six Huit : mémoires d’une année en révolution (2)
21 février 1968 : FNL vaincra !

Translations available: Italiano  English 

Seis Ocho: memorias de un año en revolución (2)
21 de febrero de 1968: ¡FNL vencerá!

Fausto Giudice Фаусто Джудиче فاوستو جيوديشي

Translated by  María Piedad Ossaba

 

Capítulo 1

El año 1968 comienza muy fuerte: el 30 de enero los combatientes vietnamitas lanzan la Ofensiva del Tet (Nuevo año vietnamita) en el conjunto del Vietnam del Sur, atacando todas las grandes bases militares USA y todas las grandes ciudades controladas por los títeres de Saigón.

Marines USA durante la ofensiva en Hué. Foto John Olson

Esta ofensiva, que duró tres meses, se convirtió en un tema de estudio clásico de todas las escuelas de guerra, al igual que la batalla de Dien Bien Phu, durante la primera guerra de Indochina. Dicha ofensiva había sido preparada durante mucho tiempo por la dirección político-militar de la república del norte y del Frente de liberación del sur y había sido objeto de debates violentos entre las dos líneas que se enfrentaban en Hanói: unos eran alineados a Moscú y promovían una guerra de posiciones entre fuerzas armadas convencionales, que culminaría en negociaciones de paz, los otros, la corriente bautizada «militante», predicaba una guerra de guerrillas de masa sobre el modelo chino y se oponía a la apertura de negociaciones. La ofensiva fue preparada por los ataques contra las posiciones enemigas a lo largo de las fronteras con Camboya y Laos, para alejar una parte de las tropas USA y fantoches de las zonas densamente pobladas del Este y el Sur. El 20 de noviembre de 1967, el general Westmoreland había declarado que los comunistas eran incapaces de montar una ofensiva mayor. A mediados de enero, la Resistencia había anunciado una tregua del Tet del 27 de enero al 3 de febrero. Estratagema de guerra.

La ofensiva tenía por objeto desencadenar un levantamiento general de la población en las ciudades del Vietnam del Sur. Desde este punto de vista, fue un fracaso para la Resistencia, enajenándole incluso una parte de los budistas de la «tercera vía» - los que no eran ni comunistas ni pro USA -, conmocionados por el hecho de que la Resistencia había violado la tregua consagrada del Tet. Pero el fracaso militar fue una victoria política: la ofensiva desató un pánico total en la Casa Blanca y el Pentágono, y terminó haciendo cambiar la opinión pública en el campo de los opositores a la guerra, impulsada por los reportajes de los medios sobre las pérdidas USA de vidas de soldados. El record de estas pérdidas fue batido en la segunda semana de febrero, con la muerte de 534 soldados. Eran pocos comparados con los miles de muertos del lado de la resistencia y de la población vietnamita, pero muchos según la opinión de la población usamericana, que comenzaba a abrir los ojos, estableciendo el vínculo entre el aumento del costo de la guerra y la crisis que se manifestaba en los mismos USA.

Siguiendo el desarrollo de la guerra batalla por batalla, estudiando los mapas de Vietnam que se cubrían de un creciente número de banderas con los colores del FNL, estábamos entusiasmados e inflados en bloque, desde  Berkeley hasta Berlín, pasando por París y Roma. Tras una manifestación reprimida el 7 de febrero, la gran cita se fijó para el 21 de febrero.

 

 

Periódico Victoria para Vietnam, antes del 21

Esta fecha se había establecido como Jornada internacional del estudiante antiimperialista después de 1945 por las organizaciones estudiantiles subordinadas  a Moscú, en conmemoración de los combatientes inmigrantes del Grupo Manouchian en Francia, fusilados como «terroristas» por los nazis en 1944. Nos enteraremos muchos años más tarde de que estos combatientes habían sido probablemente  vendidos a la Gestapo por los dirigentes del Partido comunista francés. La fecha había sido reactualizada de manera trágica en 1965, cuando Malcolm X fue asesinado  en Harlem, por militantes de la Nation of Islam sin duda manipulados por el F.B.I. de John Edgar Hoover. Pero el movimiento comunista prosoviético había ido progresivamente abandonando esta jornada, y los  izquierdistas iban a recoger la antorcha, cada uno a su manera.

Los trotsko-guevaristas de la JCR, Cohn-Bendit y otros militantes franceses, acababan de participar en el Congreso por Vietnam organizado por la SDS (Federación Socialista Alemana de Estudiantes) en Berlín el 17 y 18 de febrero. Siguiendo el ejemplo de los alemanes, el Comité Vietnam Nacional organizó un desfile - autorizado por la jefatura de policía - en el Bulevar Saint-Michel bajo el lema «El Barrio Latino por la victoria de Vietnam». La UNEF (Unión Nacional de los Estudiantes, de Francia) por su parte, organizó un mitín en la Mutualité. Nosotros teníamos en mente otros proyectos. Era necesario llevar a cabo  una acción a la altura de la Ofensiva en curso del Tet en Vietnam. Organizamos entonces una manifestación clandestina, no declarada, que nos vio converger al anochecer en la embajada de Vietnam del Sur – la de los títeres  de Saigón -, custodiada por algunos policías en quepis, pelerinas y armados solamente con sus bolillos. Algunos cócteles molotov ennegrecieron la fachada de la embajada, cuya bandera descolgamos y la sustituimos por la del FNL, cubriéndola de lemas con pintura negra «FNL vencerá». Y nos echamos a correr mientras que los CRS llegaban con  refuerzos.

Éramos por lo menos 2.000, entre ellos un  centenar de miembros de los GPA* «armados» (de mangos de hachas comprados en el Bazar de l’Hôtel de Ville, que habíamos desvalijado de sus reservas en estas semanas de antes de primavera) pero el enviado especial de la radio  estatal France-Inter no nos vio, contando «una decena de jóvenes que jugaban al gato y al ratón con los policías» (escuchar a partir de 12’ 30’’)

Después de nuestro repliegue atravesamos cuatro distritos de París para llegar al Bulevar Saint-Germain, con la intención de unirnos a la concentracion del CVN en  el Boul' Mich (bulevar Saint-Michel). Pero los tombos nos habían situado y nos bloquearon frente a la Iglesia Saint-Germain. Atrapado contra las rejas de la iglesia, alce los ojos en el momento en que el garrote del poli cayó sobre mí y vi el rótulo del café frente la iglesia: ¡«Les Deux-Magots»! ¡Estaba allí, el mítico café de los existencialistas! No tuve tiempo de profundizar. Afortunadamente, tenía el cabello largo y era de noche: el tombo que había comenzado a golpearme con su bolillo se detuvo por orden de su jefe, que gritó: «Dije: no a las chicas». Allí descubrí que este signo de rebelión podía también sustituir ventajosamente un casco. De todos modos, a diferencia de otros grupos izquierdistas, realmente no nos gustaban los cascos, que te hacían detectar  de inmediato  si no estabas encaramado en un ciclomotor o un scooter. Preferíamos las gorras rellenas de espuma o de papel periódico, protecciones muy eficaces también debajo de las chaquetas, para proteger las clavículas,  el eslabón más débil  de la anatomía, de los golpes de bolillo de la policía.

 

Periódico Servir al Pueblo, después del 21 de febrero

Desembarcado de mi África en septiembre de 1967, interno en un liceo suburbano, fue a lo largo de las manifestaciones y acciones de calle que descubrí París. Regresaríamos a esta plaza de la Iglesia Saint-Germain dos meses más tarde, esta vez en pleno día.

A finales de marzo, los Comités Vietnam de base tuvieron su primer congreso. Al contarnos, constatamos que teníamos 270 comités a través de toda Francia. Ya no era un grupúsculo, sino un movimiento. Partidos de liceos y de universidades, los comités habían comenzado a establecerse en los barrios y las empresas. Difundíamos nuestros periódicos y panfletos en los mercados, con los paneles explicativos y estábamos ganando en visibilidad, aunque los medios nos ignoraban, privilegiando a las estrellas del CVN, que tenían sus entradas en Le  Monde y en el Nouvel Obs. Pero esta clase de mediatización no nos interesaba, preferíamos la comunicación directa con la población, a través de acciones.

Vietnam, aunque fue nuestra principal preocupación, no era el único tema de agitación en ésta pre primavera. Había también «las luchas del pueblo» en Francia. Mayo de 1967 vio a  Guadalupe estallar en motines sangrientos, duramente reprimidos – varias decenas de muertos -, en octubre, fue el turno de la Bretaña: en Redon, en Ille-et-Vilaine, los metalúrgicos desencadenaron en junio de 1967 huelgas que se propagaron. Los campesinos, cuyos hijos constituyeron la punta de lanza de estas luchas de trabajadores, entraron a su vez en el baile pidiendo un aumento del precio de venta de la leche. 12.000 personas manifestaron en octubre en Redon, que en la época no tenía más de 5.000 habitantes. Este fue el primer movimiento regionalista con el rótulo de «Vivir y trabajar en el país», con reivindicaciones sociales, sin ninguna dimensión «nacionalista» bretona. Ésta aparecería más tarde. Otros movimientos sociales estallaron a principios de 1968, en diversas partes. El movimiento más fuerte se desarrolló en Caen, en el Calvados, donde se operó una unión entre jóvenes obreros en lucha y estudiantes, con barricadas. Por nuestra parte, en región parisina, lanzamos el «Movimiento de apoyo a las luchas del pueblo» con motivo de la huelga de los obreros inmigrados de la obra Schwartz-Hautmont (véase capítulo 1). En mi liceo, el personal – en su mayoría mujeres - se declaró en huelga con nuestro apoyo. Desde  principios del año, ya habíamos comenzado a ayudarles a estas mujeres a subir hasta el tercer piso del internado las cestas de 80 kg de ropa que les rompían la espalda. En este liceo que contaba varios miles de alumnos, varios centenares de ellos internos, el personal era numeroso. Descubrimos sus condiciones de vida: eran alojados en el ático, en una especie de dormitorio bautizado «la California», que no disponía  ni siquiera de duchas, debían lavarse en recipientes de zinc. Su lucha fue el tema del primer artículo que escribí, para el periódico del UJCml, Servir el pueblo. Desgraciadamente, no tengo ningún recuerdo de la manera en que la huelga terminó.

* GPA tenía un doble sentido de Grupos de protección y autodefensa y también de Grupos de propaganda armada. Eran la fuerza de choque del UJCml, encargada del servicio de orden en las manifestaciones y también de acciones relámpago de comandos. El autor de estas líneas hacia parte.

Continuará

 





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Publication date of original article: 21/02/2018
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