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 21/09/2017 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 ABYA YALA 
ABYA YALA / Esfera de influencia: cómo los libertarianos de USA rehacen la política latinoamericana
Date of publication at Tlaxcala: 26/08/2017
Original: Sphere of Influence: How US libertarians are remaking Latin American politics
Translations available: Português  Français 

Esfera de influencia: cómo los libertarianos de USA rehacen la política latinoamericana

Lee Fang

Translated by  María Piedad Ossaba
Edited by  Fausto Giudice Фаусто Джудиче فاوستو جيوديشي

 

Para Alejandro Chafuen, la reunión que se celebró la primavera pasada en el Brick Hotel de Buenos Aires fue tanto un regreso al país como una vuelta de honor. Chafuen, un desgarbado usamericano-argentino, pasó su vida de adulto debilitando los movimientos sociales y los gobiernos de izquierda en América del Sur y Central, y promoviendo en su lugar una versión del libertarianismo favorable a los negocios.

Durante décadas, ha sido un combate solitario, pero no últimamente. Chafuen estaba rodeado de amigos en el Foro de 2017 sobre la libertad en América Latina. El encuentro internacional de militantes libertarianos fue patrocinado por la Fundación Atlas de Investigación económica, una organización sin ánimo de lucro para la formación en liderazgo, actualmente conocida simplemente como la Red Atlas (Atlas Network), que Chafuen dirige desde 1991. En el hotel Brick, Chafuen se deleitaba de sus recientes victorias: sus años de trabajo comenzaban a pagar, gracias a las circunstancias políticas y económicas — pero también a través de la red de activistas que había tardado tanto tiempo en construir.

Los últimos 10 años, los gobiernos de izquierda han utilizado «el dinero para comprar votos, para redistribuir», dice Chafuen, cómodamente sentado en el vestíbulo del hotel. Pero la reciente caída de los precios de las materias primas, junto con los escándalos de corrupción, dio la oportunidad a los grupos de la Red Atlas de pasar a la acción. «Cuando hay una oportunidad, usted tiene una crisis, y hay exigencias de cambio, usted tiene personas que son formadas en la promoción de determinadas políticas», observó Chafuen, parafraseando al difunto Milton Friedman. «Y en nuestro caso, tendemos a privilegiar las soluciones privadas a los problemas públicos.»

Chafuen señaló a los numerosos líderes afiliados a la red Atlas ahora en primer plano: ministros en el nuevo gobierno conservador en Argentina, senadores en Bolivia, y los  líderes del Movimiento Brasil Libre, que derribó a la Presidenta Dilma Rousseff en Brasil, dónde la red de Chafuen surgió bajo sus propios ojos.

« En Brasil estuve en las manifestaciones callejeras, y   de repente me dije: ¡“Héy! Este muchacho que conocí cuando tenía 17 o 18 años — está allí en el autobús y dirige eso. ¡Esto es una locura!» exclama Chafuen, muy emocionado. Aquellos que giran en torno a la red Atlas estaban también  muy emocionados  de encontrar a Chafuen en Buenos Aires. Militantes de distintos países le detenían de vez en cuando para cantar sus alabanzas cuando pasaba por el hotel. Para muchos de ellos, Chafuen, desde su pedestal en la red Atlas, ha sido mentor, benefactor y boya de balizamiento para un nuevo paradigma político en su país.



El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, a bordo de un coche en las afueras de San José en la carretera hacia em aeropuerto para coger un avión hacia Nicaragua, el 28 de junio de 2009. Foto Kent Gilbert /AP

Un giro a la derecha está en curso en la política latinoamericana. Los gobiernos socialistas triunfantes se habían en un momento extendido durante la mayor parte del principio del  siglo 21– de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina al populista pro reforma agraria Manuel Zelaya en Honduras– defendiendo nuevos programas para los pobres, nacionalizando las empresas, y desafiando el dominio de USA en los asuntos del hemisferio.

Sin embargo, estos últimos años los dirigentes de izquierda cayeron uno tras otro, a veces de manera espectacular. Zelaya fue sacado del palacio presidencial en piyama tras un golpe de  estado militar; en Argentina, un barón de bienes raíces se elevó a la Presidencia y Kirchner fue acusada de corrupción; y en Brasil, el Partido de los Trabajadores que estaba en el poder y que se enfrentaba a un escándalo de corrupción creciente fue barrido por un procedimiento de destitución por acusaciones de chanchullos presupuestarios.

Este viraje puede parecer formar parte de un reequilibrio regional más amplio, simplemente bajo el efecto de las circunstancias económicas. Sin embargo, la Red Atlas parece omnipresente, como un hilo conductor que mueve los acontecimientos políticos.

Nunca se ha contado toda la historia de la Red Atlas y su profundo impacto sobre la ideología y en el poder político. Sin embargo archivos de empresas y los informes procedentes de tres continentes, así como entrevistas de dirigentes libertarianos en todo el hemisferio, revelan el alcance de la historia de su influencia. La red libertariana, que reorganizó el poder político país tras país, funcionó también como una extensión discreta de la política exterior de los USA, con los laboratorios de ideas asociados a la red Atlas y discretamente subvencionados por el Departamento de Estado y la Fundación Nacional para la democracia [National Endowment for Democracy, NED], un tentáculo esencial del  « poder blando »  de USA.

Aunque recientes investigaciones ilustraron el papel de poderosos multimillonarios conservadores, como los hermanos Koch, en el desarrollo de una versión favorable a las empresas del pensamiento libertariano la red Atlas, que recibe subvenciones de las fundaciones Koch, recreó métodos refinados en el mundo occidental para los países en desarrollo.

La red está en expansión y reivindica actualmente una colaboración flexible con 450 laboratorios de ideas a través del mundo. Atlas declara que ha distribuido más de 5 millones de dólares a sus asociados durante em año 2016.

A lo largo del tiempo, Atlas y sus fundaciones caritativas afiliadas concedieron cientos de subvenciones a laboratorios de ideas conservadores y favorables a la libre competencia en América Latina, entre las cuales se encuentra la red libertariana que apoyó el Movimiento Brasil Libre y a las organizaciones detrás de la ofensiva libertariana en Argentina, incluyendo la Fundación Pensar, el laboratorio de ideas de la red Atlas que fusionó con el partido creado por Mauricio Macri, un empresario que ahora dirige el país. Los dirigentes del Movimiento Brasil Libre y el fundador de la Fundación Eléutera en Honduras, un laboratorio de ideas neoliberal influyentes surgido del golpe de Estado, recibieron el apoyo financiero de Atlas, y forman parte de la próxima generación de actores políticos que pasaron por los seminarios de formación de Atlas.

La red Atlas integra decenas de otros laboratorios de ideas a través de la región, entre ellos importantes grupos que apoyan las fuerzas de derecha que dieron origen al movimiento anti-gubernamental en curso en Venezuela y la campaña de Sebastián Piñera, candidato de centro-derecha a la cabeza en los sondeos para las elecciones presidenciales de este año en Chile.


Manifestantes por la destitución de la Presidenta de Brasil Dilma Rouseff ante el Congreso Nacional en Brasilia el 2 de diciembre de 2015. Foto: Eraldo Peres/AP.

El método de Atlas nunca había sido tan bien ilustrado como en la red recientemente formada por laboratorios de ideas brasileños para la libre competencia. Los institutos recientemente creados trabajaron juntos para fomentar la cólera contra las políticas socialistas, algunos concentrándose en los centros universitarios, mientras otros trabajan en la formación de militantes y a mantener una guerra constante contra las ideas de izquierdas en los medios brasileños.

El esfuerzo para concentrar la cólera exclusivamente sobre la izquierda ha dado sus frutos para la derecha brasileña el año pasado. Los militantes del Movimiento Brasil Libre, procedentes de la generación Y (las personadas nacidas entre 1980 y 1991), muchos de los cuales  fueron formados en la organización política en los USA, dirigieron un movimiento de masa para canalizar  la cólera pública sobre un amplio escándalo de corrupción contra Dilma, la presidenta de centro-izquierda popularmente designada por su nombre.  El escándalo, llamado Operação Lava Jato, u Operación Lavadero de Coches, es una historia, todavía en curso, de corrupción implicando dirigentes políticos pertenecientes a todos los principales partidos políticos de Brasil, incluidos los partidos de derecha y de centroderecha. Pero el Movimiento Brasil Libre, conocido por sus iniciales en portugués, MBL, muy de moda en los medios sociales, consiguió orientar la mayor parte de la indignación directamente contra Dilma, exigiendo su expulsión  y el final de la política orientada hacia el bienestar social de su Partido de los Trabajadores.

El levantamiento, que suscitó comparaciones con el movimiento del Tea Party, especialmente si se considera el apoyo discreto de los conglomerados industriales locales y de una nueva red complotista con voces mediáticas de extrema derecha, puso fin a 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores, revocando a Dilma por el procedimiento de destitución en 2016.

El paisaje de donde surgió el MBL es un nuevo desarrollo en Brasil. Había quizá tres laboratorios de ideas libertarianas hace diez años, indicó Helio Beltrão, un ex dirigente de fondo de inversión que dirige actualmente el Instituto Mises, un organismo sin ánimo de lucro que lleva el nombre del filósofo libertariano Ludwig von Mises. Ahora, añadió, con el apoyo de la red Atlas, hay casi 30 institutos como éste activos en Brasil, que trabajan en estrecha colaboración, como también grupos como los Estudiantes para la Libertad o el MBL.

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Alejandro Chafuen y Fábio Ostermann, uno de sus potros brasileños, co-fundador de los Estudiantes para la libertad.

« Es como un equipo de fútbol. La defensa es la academia. Los atacantes son los políticos. Hemos marcado unos goles », señala, haciendo alusión a la destitución de Dilma. Los  centrocampistas, dice, son los « tipos de la cultura » que moldean la opinión pública.

Beltrão explicó que la red de laboratorios de ideas espera privatizar la oficina nacional de correos en Brasil, al que llama «una fruta madura» que podría conducir a una mayor oleada de reformas en favor de la economía de mercado.  Muchos partidos conservadores brasileños dieron la bienvenida a los agitadores libertarianos cuando éstos demostraron su capacidad para movilizar a cientos de miles de personas a protestar contra Dilma, pero aún no han adoptado los principios de base específicos de la teoría de la oferta y la demanda.



Fernando Schüler. Foto : captura de pantalla de YouTube

Fernando Schüler , un universitario y columnista vinculado al Instituto Millenium, otro laboratorio de ideas de Atlas en Brasil, presentó las cosas diferentemente.

« Brasil tiene 17.000 sindicatos financiados por el dinero público, un jornada de salario por  año va a los sindicatos, totalmente controlados por la izquierda», afirma Schüler . La única manera de revertir  la tendencia socialista es ganarles la partida. «Gracias a la tecnología, la gente podría participar por cuenta propia, organizar a un coste moderado algún tipo de manifestación pública utilizando las redes — WhatsApp, Facebook, YouTube », añadió, explicando la forma en que los organizadores libertarianos movilizaron un movimiento de protesta contra los políticos de izquierda.

Los agitadores anti-Dilma habían creado un fuego cruzado cotidiano de vídeos YouTube burlándose  del gobierno del Partido de los trabajadores, así como un tablero digital interactivo para animar a los ciudadanos a presionar a sus diputados para apoyar la destitución.

Schüler explicó que el Movimiento Brasil Libre y su propio laboratorio de ideas reciben apoyos financieros por parte de grupos industriales locales, pero que el movimiento había tenido éxito en parte porque no se asimila a los partidos políticos existentes, cuya mayoría son mirados con recelo por la opinión pública. Argumentó que la única manera de transformar radicalmente la sociedad y de revertir el sentimiento popular, que está a favor del estado de bienestar, era llevar una guerra cultural permanente para hacerle frente a los intelectuales de izquierda y los medios.

Uno de los fundadores del laboratorio de ideas Instituto Millenium de Schüler, el bloguero brasileño Rodrigo Constantino, polarizó la vida política brasileña con su retórica hiperpartidaria. Constantino, a quien se apodó el « Breitbart de Brasil» por su visión conspiracionista y sus comentarios de derecha mordaces,  preside otro laboratorio de ideas de Atlas, el Instituto Liberal. Ve en cada una de las acciones de la izquierda brasileña un intento encubierto de subvertir la democracia, que se trate del color rojo utilizado en el logotipo brasileño de la Copa del Mundo, o del programa Bolsa Familia de ayuda pecuniaria a las familias pobres.

Uno de los principales éxitos de Constantino es la difusión de la fábula de que los partidarios del Partido de los trabajadores son progresistas en limusina, hipócritas afortunados que se precipitan hacia el socialismo para reivindicar una superioridad moral y al mismo tiempo desdeñan las clases trabajadoras que dicen representar.

La « breitbartización*» del discurso público es sólo una de las numerosas maneras en que la red Atlas influyó hábilmente en el debate político.

« Es un Estado muy paternalista. Es una locura. Hay muchos controles del Estado, y es el reto a largo plazo», dijo Schüler, añadiendo que a pesar de las recientes victorias, los libertarianos tenían mucho camino para recorrer en Brasil. Espera copiar el modelo de Margaret Thatcher, que se había basado en una red de laboratorios de ideas libertarianas para promover reformas impopulares. « Este sistema de jubilaciones es absurdo. Yo privatizaría toda la enseñanza», afirmó Schüler, enumerando una letanía de cambios que haría en la sociedad, desde el paro de la financiación de los sindicatos hasta derogación de la ley que hace el voto obligatorio.

Pero la única manera de hacer que todo eso sea posible, añadió, sería construir una red políticamente activa de organismos sin ánimo de lucro, llevando todos combates separados para promover los mismos objetivos libertarianos. El modelo existente — la constelación de laboratorios de ideas de derecha en Washington D.C., apoyado por poderosas fundaciones— es la única vía posible para Brasil, dice Schüler.

Es lo que Atlas, por su parte, está haciendo. Concede ayudas a nuevos laboratorios de ideas, ofrece cursos sobre la gestión política y las relaciones públicas, patrocina eventos de creación  de redes  en el mundo entero, y en los últimos años, ha consagrado recursos especiales para incitar a los libertarianos a influir en la opinión pública a través de las redes sociales y vídeos en línea.

La red  Atlas organiza anualmente un concurso para animar a producir vídeos virales en YouTube promoviendo las ideas de «dejen hacer, dejen pasar» y ridiculizan a los partidarios del Estado de bienestar. James O'Keefe, el provocador que se hizo famoso por  haber fastidiado a los Demócratas con sus vídeos filmados con una cámara oculta, vino a explicar sus métodos a Atlas. Los productores de un grupo del Wisconsin, que trabajaron en la creación de vídeos en línea para desacreditar las manifestaciones de maestros contra la ley del gobernador Scott Walker para romper los sindicatos del sector público, proporcionaron también instrucciones en las sesiones de formación de Atlas.



Una muchedumbre quema un muñeco que representa al presidente venezolano Hugo Chávez en la plaza Altamira durante una manifestación contra el gobierno. Foto Lonely Planet Images/Getty Images

Entre sus recientes hazañas, Atlas desempeñó un papel en un país de América Latina devastado por la crisis política y humanitaria más aguda de la región: Venezuela. Informes obtenidos gracias al Freedom Información Act [ley sobre la libertad de información, NdT] por la autora y militante Eva Golinger, así como cables del Departamento de Estado revelados por la lanzadora de alerta Chelsea Manning, revelan el sofisticado esfuerzo de los responsables USA para utilizar los laboratorios de ideas de Atlas en una campaña de larga duración destinada a desestabilizar el reino del dirigente venezolano Hugo Chávez.



Rosario, Argentina, abril de 2013: los dirigentes del CEDICE reciben el premio «Excelencia en la defensa de la libertad» (sic), otorgado por la Red Atlas, representada por el ineludible Chafuen

Desde 1998, el Cedice Libertad (Centro de divulgación del conocimiento económico para la libertad), florón de los laboratorios de ideas de Atlas en Caracas, capital de Venezuela, recibió un apoyo financiero regular del Centro para la empresa privada internacional, uno de los cuatro institutos de la NED. En una notificación de subvención, los fondos destinados por la NED al Cedice son indicados  con la mención «ayuda al cabildeo por un cambio de gobierno». El director del Cedice fue uno de los signatarios del muy cuestionable « Decreto Carmona» apoyando el efímero golpe de Estado militar contra Chávez en 2002.

Un cable de 2006 del embajador de los USA William Brownfield exponía la estrategia de financiación de organismos sin ánimo de lucro políticamente activos en Venezuela: « 1-Reforzar las instituciones democráticas; 2-penetrar la base política de Chávez; 3-dividir el chavismo; 4 - proteger los asuntos vitales de los USA y 5-aislar Chávez a nivel internacional. »

En la crisis actual de Venezuela, el Cedice promovió la reciente ola de manifestaciones contra el presidente Nicolás Maduro, el sucesor de Chávez en dificultad. El Cedice está estrechamente vinculado a la figura de la oposición María Corina Machado, una de las jefas de fila de las manifestaciones antigubernamentales masivas de los últimos meses. Machado rindió públicamente homenaje a Atlas por su trabajo. En un mensaje vídeo dirigido al grupo en 2014 dijo: « Gracias a la Red Atlas, a todos los combatientes de la libertad. »

En el Foro latinoamericano de la Libertad de la red Atlas que se celebró en Buenos Aires, los jóvenes líderes revoloteaban por todas partes, compartiendo ideas sobre la manera de vencer el socialismo a todos los niveles, desde batallas en los campus universitarios hasta la movilización de un país entero a favor de un impeachment.

Empresarios de laboratorios de ideas de Perú, República Dominicana y Honduras se enfrentaron en una competición sobre el modelo de « Shark Tank » (Cuenca de tiburones), una emisión de telerrealidad en la cual los promotores de startups (empresas emergentes)  presentan sus ideas ante un grupo de inversores adinerados y despiadados. Pero en vez de buscar inversiones ante un grupo de  inversores de capital de riesgo, los líderes de los laboratorios de ideas lanzaban ideas de marketing político en una competición que podría  aportarles 5.000 dólares. En otra sesión, se trataron las estrategias para atraer el apoyo de la industria con el fin de apoyar las reformas económicas. En otra habitación, los agentes políticos debatían los argumentos que los « amantes de la libertad » pueden utilizar para responder a la ola general de populismo « para redirigir el sentimiento de injusticia que mucho experimentan» hacia los objetivos de libre competencia.

Un joven líder del CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina), un laboratorio de ideas de Buenos Aires, presentó una idea para clasificar cada provincia de Argentina utilizando lo que llamó «un índice de libertad económica», en el que se utilizaría los niveles de imposición y de reglamentación como el principal criterio para generar una campaña  mediática para las reformas en favor de la economía de mercado. La idea es inspirada conscientemente por estrategias similares en los USA, entre ellas el «índice de Libertad económica» de la Fundación Heritage, que compara los países basándose en criterios que incluyen las políticas fiscales y los obstáculos reglamentarios para la formación de empresas.

Los laboratorios de ideas son tradicionalmente asociados a los institutos independientes formados para desarrollar soluciones no convencionales. Pero el modelo de Atlas se concentra menos en el desarrollo de propuestas de políticas realmente nuevas, y más en la fundación de organizaciones políticas que ofrezcan la credibilidad de instituciones universitarias, convirtiéndolas en organismos eficaces para ganar los corazones y las mentes

Las ideas de la libre competencia — como la reducción de los impuestos de los ricos, la reducción del sector público, colocado bajo el control de operadores privados, y la liberalización de las reglas del comercio y los obstáculos a la acción sindical — siempre han tropezado con un problema de percepción. Los partidarios de esta visión descubrieron que los electores tienden a considerar tales ideas como una herramienta al servicio de la élite. El cambio de imagen del libertarianismo económico en ideología de interés público requirió estrategias elaboradas de persuasión de masas.

Pero el modelo Atlas que se propaga ahora rápidamente a través de América Latina está basado en una metodología perfeccionada por décadas de lucha en los USA y el Reino Unido, durante los cuales los libertarianos trabajaron a contener el flujo del Estado de bienestar de posguerra.

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Antony Fisher, el empresario británico que fundó la Red Atlas, fue el pionero de la venta de las ideas libertarianas en materia de economía a un público más amplio. El enfoque era simple: Fisher se había fijado como misión, según las palabras de uno de sus asociados, «de infestar el mundo de think tanks librecambistas».

La base de los ideales de Fisher venía de Friedrich Hayek, el precursor del pensamiento moderno sobre el gobierno limitado. En 1946, después de haber leído en el Reader's Digest la versión condensada del libro de referencia de Hayek, The Road to Serfdom («El camino de la servidumbre»), Fisher tomó cita con el economista austríaco en Londres. Según el relato de su colega John Blundell, Fisher sugirió a Hayek de lanzarse a la política. Pero Hayek rechazó tajantemente, respondiendo que al centrarse en un enfoque ascendente destinado a hacer cambiar el discurso público,  podría contribuir de manera más eficaz a moldear la sociedad.

Durante este tiempo, en los USA, Leonard Read, otro ideólogo de la economía de mercado, cultivaba conceptos similares después de haber conducido batallas encarnizadas contra los sindicatos como jefe de la oficina de Los Ángeles de la Cámara de Comercio US,. Para contrarrestar la subida del Estado de bienestar, era necesario encontrar respuestas más elaboradas para dirigir los debates populares sobre la dirección que debía tomar la sociedad, ocultando el vínculo con los intereses patronales.

Fisher fue propulsado por una visita fatídica que hizo a la Fundación para la Educación Económica, recientemente lanzada por Read, en Nueva York; ésta había sido fundada para ayudar a subvencionar y promover las ideas de intelectuales partidarios del libre comercio. Allí, el economista libertariano F.A. Harper, que en esa época trabajaba en la FÉÉ, dio consejos a Fisher sobre  cómo crear su propia organización sin ánimo de lucro en el Reino Unido.

The Collected Works of Leonard E. Read

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Durante su estancia en los USA, Fisher también visitó  con Harper la Universidad Cornell para observar la última innovación de la industria animal: las jaulas en batería. Estuvo asombrado por la visión de 15.000 pollos alojados en un sólo edificio. Esto lo inspiró a traer esta innovación a Inglaterra. Su fábrica, Buxted Chickens, creció rápidamente, proporcionándole una fortuna considerable. Una parte de sus beneficios fue invertida en otro proyecto nacido durante su viaje a Nueva York: en 1955, Fisher creó al Instituto de los Asuntos económicos (IEA).

El IEA ayudó a popularizar a economistas, hasta el momento desconocidos, de la nebulosa de los seguidores de las ideas de Hayek. El instituto era una vitrina de la oposición al Estado de bienestar británico, entonces en pleno auge, poniendo en relación a los periodistas con los académicos partidarios del libre mercado y difundiendo periódicamente críticas por columnas en los diarios, entrevistas de radio y conferencias.Haut du formulaireBas du formulaire La mayor parte de la financiación del IEA procedía de empresas: los gigantes británicos de la industria y del banco — de Barclays a BP — aportaban contribuciones anuales. Según « Making Thatcher’s Britain » [La fabricación de la Gran Bretaña thatchériana NdT] de los historiadores Ben Jackson y Robert Saunders, un magnate del transporte marítimo había hecho la observación que, puesto que las universidades proporcionaban municiones a los sindicatos, el IEA era una importante fuente de balas para los patrones.

Como la desaceleración económica y el aumento de la inflación de los años 70 sacudieron los fundamentos de la sociedad británica, los políticos Tories [partido conservador, NdT], se pusieron a gravitar cada vez más alrededor del IEA para que les proporcionara una visión — y el IEA hacía favores con notas de información accesibles y temas de debate que los políticos podían utilizar para transmitir los conceptos de libre competencia entre el público. La Red Atlas fanfarronea: es el IEA que «preparó intelectualmente lo que se convirtió más tarde en la revolución thatchériana de los años 80». El equipo del IEA escribía los discursos de Margaret Thatcher, alimentaba su campaña de notas políticas sobre temas tan variados como los sindicatos o el control de los precios y proporcionaban respuestas a las críticas contra ella en los medios. En una carta a Fisher tras su victoria de 1979, Thatcher escribió que el IEA había creado «el clima de opinión que hizo nuestra victoria posible».

Milton Friedman dijo un día: «No cabe duda que hubo un enorme progreso en Gran Bretaña, el Instituto de los Asuntos Económicos creado por Antony Fisher hizo una enorme diferencia. Hizo posible Margaret Thatcher. Hizo posible, no su elección como primer ministro sino la política que ha sido capaz de seguir. Y la misma cosa en este país [los USA], el pensamiento desarrollado según  estas líneas hizo posible Ronald Reagan y la política que pudo realizar. »

El IEA completó el circulo. Hayek montó un grupo selecto de economistas librecambistas llamado la Sociedad del Monte-Peregrino. Uno de sus miembros, Ed Feulner, ayudó a fundar el laboratorio conservador de Washington, la Heritage Foundation, inspirado en el trabajo del IEA. Otro miembro de Monte-Peregrino, Ed Crane, fundó el Cato Institute, el laboratorio de ideas libertariano más reputado de los USA

 

El economista y filósofo político austro-británico Friedrich Hayek en una clase de la London School of Economics en 1948. Foto Paul Popper /Popperfoto/Getty Imágenes

En 1981, Fisher, que se había instalado en San Francisco, comenzó a desarrollar la Fundación Atlas para la Investigación económica, a petición de Hayek. Fisher había utilizado su éxito con el IEA para cortejar empresas donantes para ayudar a establecer una cadena de laboratorios de ideas más pequeñas, a veces regionales entre otros en Nueva York, Canadá, California. No obstante, con Atlas la escala del proyecto del laboratorio de ideas pro libre-competencia de Fisher sería mundial: un organismo sin ánimo de lucro destinado a continuar su tarea de establecer bases libertarianas en cada país del planeta. «Cuanto más institutos habrá establecidos en el mundo», declaró a Fisher, « habrá mayores oportunidades para encarar diversos problemas pidiendo una solución. »

Fisher comenzó a recaudar fondos, solicitando a las empresas como donantes con ayuda de cartas de Hayek, Thatcher y Friedman, haciendo incluso un llamamiento urgente a los donantes para que ayudaran a reproducir el éxito del IEA con Atlas. Hayek escribió que el modelo del IEA «debe ser utilizado para crear institutos similares en todo el mundo». Añadió: «Sería dinero bien utilizado, si se  pudieran conseguir grandes sumas para tal esfuerzo concertado. »

La propuesta fue enviada a una lista de dirigentes de empresas de alto nivel y pronto, el dinero comenzó a fluir de los cofres de empresas y mega-donantes republicanos, entre ellos Richard Mellon Scaife.  Sociedades como Pfizer, Procter & Gamble y Shell favorecieron todas a Atlas. Pero Fisher dijo que su influencia debería permanecer camuflada para que el proyecto funcionara. Fisher nota en una propuesta que describe el objeto de Atlas: «Para influir sobre la opinión pública, es necesario evitar cualquier sugerencia de intereses particulares o intenciones de adoctrinar. » Fisher añadió que el éxito del IEA se basaba en el sentimiento que era académico e imparcial.

Atlas crecio rápidamente. En 1985, la red conformada por 27 instituciones en 17 países, incluidos los organismos sin ánimo de lucro en Italia, México, Australia y Perú.

Y la sincronización no habría podido ser mejor. La extensión internacional de Atlas llegó justo en el momento en que la política exterior de la administración Reagan redoblaba de agresividad, con la esperanza de arreglarle la cuenta a los gobiernos de izquierda en el extranjero.

Mientras que en público, Atlas declaraba que no recibía ninguna subvención de los gobiernos (Fisher menospreciaba la ayuda del extranjero como si sólo fuera una variedad de «soborno» para falsear las fuerzas del mercado), los documentos muestran que la red trabajaba discretamente a transportar dinero de gobiernos a su lista creciente de socios internacionales.

En una carta de 1982 de la Agencia de Comunicación internacional [Internacional Comunicación Agency], una pequeña agencia federal dedicada a promover los intereses de USA en el extranjero, un burócrata de la Oficina de los Programas del Sector privado [Oficina of Private Sector Programs] escribió a Fisher en respuesta a una demanda para obtener subvenciones federales. El burócrata decía que le estaba prohibido subvencionar «directamente asociaciones extranjeras», pero que podría patrocinar « conferencias o intercambios con las asociaciones» organizadas por grupos como Atlas. Animaba a Fisher a enviar una propuesta. La carta, expedida un año después de la fundación de Atlas, era el primer signo  de que la red se convertiría en un socio secreto de los intereses de política exterior de USA.

Memorandos y otros documentos que emanan de Fisher ponen de manifiesto que, desde 1986, Atlas había ayudado a programar encuentros con dirigentes de empresas para dirigir fondos USA hacia su red de grupos de reflexión. En un caso, un responsable de la Agencia de USA para el Desarrollo internacional [U.S. Agency for International Development, USAID], el principal órgano de subvenciones del gobierno federal, recomendaba que el director de la filial de Coca-Cola en Panamá colabore con Atlas para poner en marcha un grupo de reflexión afiliado en el estilo del IEA. Los socios de Atlas extraían también subvenciones de los cofres de la National Endowment for Democracy [NED] un organismo sin ánimo de lucro aprobado por las autoridades públicas fundado en 1983, financiado en gran parte por el Departamento de Estado y USAID con el fin de construir instituciones favorables a USA en los países en desarrollo. 

 

Alejandro Chafuen de la Fundación Atlas para la Investigación económica, al fondo a la derecha, aprieta la mano de Rafael Alonzo, del CEDICE, a la izquierda, mientras que el escritor peruano Mario Vargas Llosa aplaude en la apertura del foro internacional «Libertad y Democracia» en Caracas, el 28 de mayo de 2009. Foto Ariana Cubillos /AP.

Al mismo tiempo que las subvenciones de las empresas y del gobierno USA fluían, Atlas tomó un nuevo giro fortuito con la llegada de Alejandro Chafuen. Linda Whetstone, la hija de Fisher, recordó en un homenaje, que en 1985, el joven Chafuen, que vivía entonces en Oakland, se había presentado a la oficina de Atlas de San Francisco « y que estaba dispuesto a trabajar como voluntario».

Chafuen, nacido en Buenos Aires, era originario de lo que describía como «una familia antiperonista». Eran adinerados y aunque había crecido en un período de desórdenes increíbles, Chafuen había vivido una vida relativamente privilegiada. Pasó sus años de adolescencia jugando al tenis y soñando convertirse en un atleta profesional.

Chafuen atribuye su enfoque ideológico a la voracidad con la que devoraba textos libertarianos, desde Ayn Rand hasta los folletos publicados por la FEE, el grupo de Leonard Read que inspiró originalmente a Fisher. Tras realizar estudios en el Grove City College, una escuela de artes liberales cristiana y profundamente conservadora donde desempeñó el cargo de presidente del club libertariano, Chafuen regresa a su país natal. Los militares habían intervenido bajo pretexto de una amenaza por parte de los revolucionarios comunistas. Miles de estudiantes y activistas iban a ser torturados y asesinados en la represión de la protesta de la izquierda que siguió al golpe de Estado.

Chafuen recuerda este período de una manera principalmente positiva, escribiendo más tarde que el ejército había actuado por necesidad para impedir una «toma de control del país» por los comunistas. Mientras que proseguía una carrera de profesor, Chafuen encontró «totalitarios de todo tipo » en la vida universitaria.  Tras el golpe de Estado militar, escribió que había notado que sus profesores se habían vuelto « más  indulgentes » a pesar de sus desacuerdos con él.

En otros países de América Latina, el libertarianismo encontraba también un público receptivo en los gobiernos militares. En Chile, después de que el ejército barrió al gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende, los economistas de la Sociedad del Monte-Peregrino afluyeron rápidamente en el país, abriendo la vía a las reformas libertarianas de gran envergadura, como la privatización de la industria y del régimen de jubilaciones del país.  En toda la región, bajo la supervisión de los dirigentes militares de derecha que habían tomado el poder, las políticas económicas libertarianas comenzaron a afianzarse.

Por su parte, Chafuen manifiesto su celo ideológico desde 1979, cuando publicó un ensayo para la FEE titulado « War Without End » [Guerra sin fin, NdT]. Describía los horrores del terrorismo de izquierda «como la Familia de Charles Manson o a un nivel de regimientos, como las tropas de la guerrilla en Oriente Medio, África y América del Sur». Era necesario, escribió, que las «fuerzas de la libertad individual y de la propiedad privada » contraataquen.

Su entusiasmo llamó la atención. En 1980, a la edad de 26 años, Chafuen fue invitado a convertirse en el más joven miembro de la Mont Pelerin Society. Viajó a Stanford, una oportunidad que lo puso en contacto directo con Read, Hayek, y otros dirigentes libertarianos. En los cinco años que siguieron, Chafuen se casó con una USAmericana y se instaló en Oakland. Comenzó a establecer contactos con miembros del Monte-Peregrino, en la región de San Francisco, entre ellos Fisher.

Según las actas del consejo de administración de Atlas, Fisher dijo a sus colegas que le había pagado a Chafuen honorarios de 500 $ para la navidad de ese año, y que esperaba contratar al joven economista a tiempo completo para desarrollar los grupos de reflexión de Atlas en América Latina. Al año siguiente, Chafuen organizó la primera cumbre Atlas de laboratorios de ideas latinoamericanos en Jamaica

Chafuen comprendió bien el modelo de Atlas y trabajó con celo para ampliar la red, ayudando a poner en marcha grupos de reflexión en África y Europa, incluso si concentraba sus esfuerzos en América Latina. Explicando cómo atraer donantes, Chafuen señaló un día en una conferencia que los donantes no debían aparecer como los comanditarios de encuestas públicas, ya que los sondeos perderían en credibilidad. “Pfizer Inc. no patrocinaría investigaciones sobre las cuestiones de salud, y Exxon no pagaría tampoco investigaciones sobre el medio ambiente”, anotó Chafuen. Sin embargo los grupos de reflexión libertarianos como los de la red Atlas podían no solamente presentar el mismo estudio con mayor credibilidad, sino también hacerlo de una manera que recogería más cobertura en los medios de comunicación locales.

«Los periodistas se sienten muy atraídos  por todo lo que es nuevo y fácil como sujeto de reportaje», dijo Chafuen. A la prensa le interesa menos citar filósofos libertarianos, argumenta, pero cuando un grupo de reflexión produce una investigación, la gente escucha. «Y es también lo que ven los donantes », añadió.

En 1991, tres años después de la muerte de Fisher, Chafuen tomó el timón de Atlas, e tuvo la ocasión de dirigirse a los donantes con autoridad sobre el trabajo de Atlas. Se puso rápidamente a acumular patrocinadores para promover los objetivos específicos a las empresas a través de la red. Philip Morris le otorgó donaciones periódicas a Atlas, incluida una contribución de 50.000 $ al grupo en 1994, que fue revelada años más tarde con motivo de un juicio. Los documentos ponen de manifiesto que el gigante del tabaco veía Atlas como un aliado para trabajar sobre cuestiones que eran objeto de litigios.

Sin embargo los periodistas chilenos descubrieron que los laboratorios de ideas apoyados por Atlas habían trabajado para hacer discretamente el cabildeo contra las reglamentaciones antitabaco sin revelar su financiación por compañías de tabaco, una estrategia que grupos de reflexión similares repitieron en todo el mundo.

Los gigantes industriales como ExxonMobil y MasterCard figuraban entre los donantes de Atlas. Pero el grupo atraía también figuras prominentes del libertarianismo, como las fundaciones asociadas al inversor John Templeton y a los hermanos multimillonarios Charles y David Koch, que prodigaban a Atlas y sus filiales contribuciones periódicas

Las proezas de Chafuen para recaudar fondos se extendían a un número creciente de ricas fundaciones conservadoras que comenzaban a florecer. Fue miembro fundador del Donors Trust, un fondo secreto orientado por los donantes que asignó más de 400 millones de dólares a organismos sin ánimo de lucro libertarianos, incluidos miembros de la red Atlas. Ejerce también la función de administrador en la Chase Foundation de Virginia, que fue fundada por un miembro de la sociedad del Monte-Peregrino y envía también dinero a grupos de reflexión de Atlas.

Otra fuente de financiación provino del gobierno USA. Al origen, la National Endowment for Democracy encontró dificultades para establecer asociaciones políticas favorables a los USA. Gerardo Bongiovanni, el presidente de la Fundación Libertad, un grupo de reflexión adscrito a Atlas, de Rosario, en Argentina, señaló durante una conferencia con Chafuen que la inversión inicial procedente del socio para las subvenciones de la NED, el Centro para la Empresa privada internacional [Center fuero Internacional Private Enterprise], se elevaba a un millón de dólares entre 1985 y 1987. Los grupos de reflexión que recibieron estas subvenciones iniciales desaparecieron rápidamente, según Bongiovanni, que invocó una falta de formación en gestión.

No obstante Atlas consiguió transformar el dinero del contribuyente USA recibido por medio de la NED y el Centro para la Empresa privada internacional en una importante fuente de financiación para hacer crecer su red. Los vectores de financiación proporcionaron dinero para dinamizar los grupos de reflexión de Atlas en Europa del Este tras la caída de la Unión Soviética, y, más tarde, para promover los intereses USA en Oriente Medio. Entre los beneficiarios del dinero del Centro para la Empresa privada internacional, se encuentra el Cedice Libertad, el grupo al que le agradeció la dirigente de la oposición venezolana María Corina Machado.

 

Sebastian Gorka, Asistente adjunto del Presidente en la Casa Blanca, participa en una entrevista televisada al exterior del ala occidental, el 9 de junio de 2017, en Washington, D.C. Foto: Chip Somodevilla /Getty Imágenes

En el hotel Brick, en Buenos Aires, Chafuen reflexiona sobre las tres últimas décadas. Fisher « en general se sentiría satisfecho  y no se lo creería al ver hasta qué punto nuestra red creció», dijo,  teniendo en cuenta que el fundador de Atlas no hubiera esperado un nivel de compromiso político tan directo come en el que el grupo se implicó.

Chafuen irradiaba cuando el Presidente Donald Trump llegó, felicitando a las personas nombradas por el Presidente. ¿Y por qué no? La administración de Trump está plagada de ex alumnos de grupos vinculados a Atlas y amigos de la red. Sebastian Gorka, asesor  islamofóbico del contraterrorismo de Trump, en el pasado dirigió un grupo de reflexión apoyado por Atlas en Hungría. El Vicepresidente Mike Pence asistió a una manifestación de Atlas e hizo un vibrante elogio del grupo. La secretaria de la Educación nacional Betsy DeVos [hija y nuera de multimillonarios, hermana del fundador de la compañía militar privada Blackwater, NdT] y Chafuen eran cercanos debido a sus funciones de dirección en el Instituto Acton, un grupo de reflexión de Michigan que desarrolla los argumentos religiosos en favor de las políticas libertarianas — y que mantiene ahora una filial en Brasil, el Centro Interdisciplinar de Ética e Economía Personalista.

 

Judy Shelton

Sin embargo la personalidad quizá más apreciada por Chafuen en la administración, es Judy Shelton, economista y camarada de vieja data de la Red Atlas. Después de la victoria de Trump, Shelton se convirtió en presidente de la NED. Había anteriormente trabajado como consejera de la campaña de Trump y del esfuerzo de transición [a la nueva administración]. Al hablar, Chafuen irradiaba: «Tiene aquí personas de Atlas en la presidencia de la Fundación nacional para la democracia. »

Antes de concluir la conversación, Chafuen anunció que muchas cosas quedaban por venir: más grupos de reflexión, más esfuerzos para derrocar a gobiernos de izquierda, y más seguidores de Atlas y más ex alumnos que han alcanzado los más altos niveles de los gobiernos del mundo entero. «El trabajo continúa», declaró.

Más tarde, Chafuen apareció en la gala del Foro Libertad para América Latina. Con un grupo de expertos de Atlas, discutió de la necesidad de aumentar los movimientos de oposición libertarianos en Ecuador y Venezuela.

Danielle Mackey contribuyó a la documentación de  este relato.

N de la T

*Breitbart news es un sitio web usamericano de propaganda derechista dirigido por Steve Bannon, quien fue consejero de Trump en la Casa Blanca hasta el escándalo de las declaraciones del presidente sobre los incidentes de Charlottesville, en los cuales una antirracista fue asesinada por un joven derechista.

 http://tlaxcala-int.org/upload/gal_16619.jpg

 





Courtesy of The Intercept
Source: https://theintercept.com/2017/08/09/atlas-network-alejandro-chafuen-libertarian-think-tank-latin-america-brazil/
Publication date of original article: 09/08/2017
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=21340

 

Tags: Red AtlasLibertarianos gringosGolpes blandosUSA-LatinoaméricaAbya YalaAlejandro Chafuen
 

 
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