TLAXCALA تلاكسكالا Τλαξκάλα Тлакскала la red internacional de traductores por la diversidad lingüística le réseau international des traducteurs pour la diversité linguistique the international network of translators for linguistic diversity الشبكة العالمية للمترجمين من اجل التنويع اللغوي das internationale Übersetzernetzwerk für sprachliche Vielfalt a rede internacional de tradutores pela diversidade linguística la rete internazionale di traduttori per la diversità linguistica la xarxa internacional dels traductors per a la diversitat lingüística översättarnas internationella nätverk för språklig mångfald شبکه بین المللی مترجمین خواهان حفظ تنوع گویش το διεθνής δίκτυο των μεταφραστών για τη γλωσσική ποικιλία международная сеть переводчиков языкового разнообразия Aẓeḍḍa n yemsuqqlen i lmend n uṭṭuqqet n yilsawen dilsel çeşitlilik için uluslararası çevirmen ağı la internacia reto de tradukistoj por la lingva diverso

 27/02/2017 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 AFRICA 
AFRICA / Una represión salvaje: carta desde la prisión de Gamasa en Egipto
Date of publication at Tlaxcala: 28/11/2016
Original: مصر: الرسالة التى وصلت من احد المتغربين الى سجن جمصة.. يحكى المأساة كاملة
Translations available: Français  Deutsch  Italiano  فارسی 

Una represión salvaje: carta desde la prisión de Gamasa en Egipto

Anonymous Anonyme مجهول Anónimo Anonym Ανώνυμος بی امضاء

Translated by  María Piedad Ossaba

 

Los prisioneros políticos de la prisión de Burj AL Arab en Alejandría comenzaron en el mes de octubre una lucha contra sus incalificables condiciones de detención, iniciando incluso, una huelga de hambre. A mediados de noviembre, la represión contra este movimiento tomó un cariz trágico. 248 presos fueron  literalmente deportados a otras dos prisiones, la de Gamasa en Damieta, en la costa mediterránea, y la de Minya, en Alto Egipto. Un preso logró hacer llegar esta carta a su familia, describiendo la operación de “transferencia”. - Tlaxcala

 

Cuando te sientes asediado en tu propio país, es algo normal, pero cuando eres sitiado en una celda de 3x3 y que tú tienes miedo de abrirles la puerta porque sabes que van a torturarte o a matarte, es la cosa más horrible que tú puedas experimentar en tu país. Fue lo que nos pasó en la cárcel  de Burj Al Arab, el lunes 14 de noviembre y los tres días siguientes. Las fuerzas de seguridad estaban delante de la puerta, entonces la bloqueamos con nuestros propios cuerpos, pero trajeron una manivela y una barra de hierro para abrirla. Resistimos, entonces utilizaron pistolas y granadas de aturdimiento (más de ocho), además de granadas de pimienta, lo que nos causó quemaduras en el cuerpo y en los ojos.

Después de haber forzado la puerta, los soldados encapuchados de nuestro “querido ejército” nos golpearon en la espalda con sus porras, sin hacer ninguna distinción entre jóvenes y viejos. A continuación, con nuestros rostros en el suelo  nos arrastraron, al mismo tiempo que seguían golpeándonos. Luego vino la “ceremonia de despedida”, llena de golpes y de terror. Nos sacaron de nuestras celdas, nos acostaron sobre el vientre, las manos atadas en la espalda, y siguieron golpeándonos. El sol quemaba nuestros cuerpos ya inflamados por la pimienta.

Todo esto fue supervisado por Hassan Suhayi, el jefe de servicios penitenciarios. Esta "comedia" duró de las 7 de la mañana a las 4 de la tarde. Vienen en manada y nos llevan sin darnos tiempo de tomar nuestra ropa, nuestros efectos personales y nuestros medicamentos. El convoy estaba constituido por más de 10 furgones, que transportaban 200 personas. Una parte es trasladada a  Al-Minya, la otra a Gamasa. Las fuerzas cuyas alabanzas cantamos nos reservaron una “ceremonia de acogida” con bofetadas y palizas. Al descender  de los vehículos, les dimos la prioridad a los más viejos de entre nosotros para que no fueran humillados, pero también fueron apaleados y tratados  sin piedad.

Después de habernos golpeado, desnudado y afeitado  el cráneo, nos hicieron entrar en nuestras celdas. También tenían  instrucciones para prohibirnos  orar, pero los jóvenes resistieron y lucharon con ellos. Entonces, fueron encerrados en el bloque de aislamiento disciplinario.

Aún vegetamos en nuestras celdas, sufriendo todavía de las secuelas de la violencia, de  quemaduras de pimienta y de gas. Todos decimos: “gloria a las manos que atacaron a nuestros conciudadanos”. Cabe señalar que habíamos viajado descalzos y sin efectos personales.

Los familiares de los detenidos intentan seguir el calvario de los suyos

 





Courtesy of Tlaxcala
Source: https://www.facebook.com/domiatwindow/
Publication date of original article: 21/11/2016
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=19395

 

Tags: terrorismo de EstadoDictadura de Al-SisiPrisioneros políticos egipciosRepresiónEgipto
 

 
Print this page
Print this page
Send this page
Send this page


 All Tlaxcala pages are protected under Copyleft.