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 21/07/2017 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
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 AFRICA 
AFRICA / La vida de jóvenes homosexuales en Túnez: un infierno hecho de violencia sin tapujos e hipocresía
Date of publication at Tlaxcala: 02/03/2016
Original: La vie des jeunes homosexuels en Tunisie : un enfer fait de violence sans fard et d’hypocrisie
Translations available: Svenska  English  Deutsch  Italiano 

La vida de jóvenes homosexuales en Túnez: un infierno hecho de violencia sin tapujos e hipocresía

Rim Ben Fraj ريم بن فرج

Translated by  María Piedad Ossaba

 

Actualización del 5/3/2016: La Corte de Apelación confirmó la condena de los seis jóvenes, pero la ha reducido de tres años a un mes (el tiempo que han pasado en prisión preventiva), acompañada de 400 dinares de multa. Ha anulado la prohibición de residencia de 5 años en Kairouan, así como la condena de uno de ellos a seis meses de prisión por atentado al pudor. La batalla judicial no ha terminado. Próxima etapa: el Tribunal de Casación.

Tengo suficiente edad para tener una idea de la represión contra los disidentes durante y después de la dictadura de Ben Ali. Hasta ahora me creía bien informada. Pero lo que estoy descubriendo supera todo lo que yo podía imaginar. La realidad en la cual los hombres jóvenes homosexuales intentan sobrevivir es simplemente espantosa.

Mientras que los jóvenes disidentes sometidos a la represión podían y pueden contar con el apoyo de la sociedad civil, de sus familias, y de su entorno, los jóvenes mibun o karioka (dos de los innumerables términos peyorativos para designar a los “maricones “en árabe tunecino) están prácticamente solos, para tratar de defenderse*.

En primer lugar corren el riesgo de severas penas de cárcel  por lo que el Código Penal califica de "sodomía". El siniestro Artículo 230, uno de los más cortos y concentrados  del Código Penal, estipula: "la sodomía (entre adultos que consienten) se castiga con 3 años de prisión". Como es difícil de sorprender  los delincuentes in fraganti, queda por demostrar  los delitos que se les imputan. La solución se llama "análisis  anal", en otras palabras una forma universalmente condenada,  repugnante y absurda de tortura, de hecho, que no aporta más evidencias que los famosos exámenes de virginidad para las mujeres. Los médicos de la salud pública se hacen cómplices de esta grave violación de los derechos humanos. Los jóvenes sometidos a este tratamiento comienzan así un largo Vía Crucis que sólo se puede comparar a las ordalías medievales en Europa.

Después de las primeras brutalidades policiales de la interpelación y de la detención, el infierno continúa en prisión, donde están sometidos a todo tipo de maltrato imaginable por parte de los guardias y reclusos. Pero este es sólo el principio: una vez recuperada la  "libertad" son rechazados por sus familias - y caen en las garras de proxenetas que los explotan- o encerrados y  gravemente maltratados. No es rato que las familias recurran a los servicios de charlatanes que practican exorcismos con la ayuda del Corán como herramienta mágica para expulsar  “el demonio” de su cuerpo.

No es entonces sorprendente, que en promedio,  un joven homosexual se suicida cada semana en Túnez, según  la asociación Shams (sol), creada recientemente, una de las pocas que intenta defender sus derechos y por ello sufrió un intento de prohibición después de que el Ministerio del interior les negara el permiso de organizar una manifestación el 10 de diciembre, aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Ese mismo 10 de diciembre el tribunal de Kairouan había condenado 6 jóvenes cuyas edades oscilan entre 19 y 22 años a 3 años de prisión seguidos de 5 años de destierro de la ciudad de Kairouan, en aplicación del artículo 22 del Código Penal. Fechado en 1913 este artículo que data de la  época colonial francesa, rara vez aplicado, se utilizaba en los años 1960 y 1970 contra las mujeres condenadas por prostitución. La abogada de los jóvenes, Fadoua Braham, apeló esa condena y obtuvo del Tribunal de Apelación, el 7 de enero de 2016, las liberaciones  previo pago de fianzas de 500 dinares [= 250 euros]. La Corte de Apelaciones examinó el caso el 25 de febrero y debe pronunciar su veredicto el 3 de marzo. 

  “¿El Artículo 230: Hasta cuándo?: Una cincuentena de personalidades tunecinas lanzaron el 10 de diciembre de 2015 una campaña para la derogación de este artículo

 El caso de Kairouan

Los seis jóvenes fueron detenidos durante una redada basada  en una denuncia, y en primer lugar bajo sospechas de actividades terroristas. Uno de ellos había abandonado el domicilio paterno, dejando una carta. Todo el mundo pensó que se había ido a combatir en Siria. El descubrimiento de vídeos en un ordenador portátil confiscado durante la redada orienta entonces los policías hacia otra "pista", la de una "red de prostitución masculina", supuestamente dirigida por un estudiante de segundo año, el resto de los estudiantes eran de primer año. No disponiendo de ningún delito flagrante, los policías optan porque un médico jefe de servicio proceda a hacerles las pruebas anales. Los jóvenes firman en varias ocasiones unos formularios en los que se niegan explícitamente a ser sometidos a dichas pruebas. Los policías les dan una paliza. El médico cómplice asiste a todo eso y, finalmente, les pide  postrarse de rodillas  “como si fueran a hacer el rezo”,  y comienza a explorar  su intimidad delante de los policías.

Algunos de ellos son encerrados en un calabozo colectivo de la policía para mujeres. Precedidos por los rumores de su arrestación, los jóvenes  llegan a la prisión, y son encerrados en una celda que alberga más de 150 detenidos, allí son despojados de todo lo que su familia les había proporcionado, obligados a dormir sobre el suelo desnudo. Cada día, los guardias vienen a buscarlos alrededor del mediodía, los esposan y "juegan" con ellos durante dos horas, sometiéndolos a todas  las humillaciones imaginables.

D. es uno de ellos. Tiene 22 años, está en el segundo año de licenciatura en árabe. Es poeta. Descubrió su identidad sexual a los 13 años. "Siempre fui atraído por la belleza masculina, mi primer amor fue un muchacho, lo que me ha convencido de mi homosexualidad". Es un joven  muy sensible. Vivía en un suburbio de Túnez y fue sometido a un chantaje de sus condiscípulos del liceo, quienes lo amenazaban de revelar su "secreto". A los 17 años intentó suicidarse tras lo cual sus padres le hicieron cambiar de liceo. Después de la obtención del bachillerato, se integró perfectamente en Kairouan, ciudad en la que según afirma se enamoró. Una vez en libertad, reanudó inmediatamente sus revisiones y regresó a la universidad para pasar los exámenes parciales. Allí fue acogido por una horda desatada que quería lincharlo y debe su vida sólo a los amigos que lo protegieron. Aún si la Corte de Apelaciones lo absuelve  el 3 de marzo - su abogada es optimista, pensando que los vicios de procedimiento que ha planteado se tendrán en cuenta -, la hostilidad contra él arriesga a no desaparecer. Pero, me dijo D., "espero que el mañana sea mejor".

Nota

*Entre los partidos políticos, uno sólo, Al Massar (centro-izquierda) públicamente se pronunció por  la derogación del Artículo 230. El jurista Mohamed Saleh Ben Aïssa fue destituido de sus funciones de Ministro de Justicia, en octubre pasado, por haber tomado posición en favor de dicha derogación. Las organizaciones de defensa de los derechos humanos hasta ahora se han  mostrado bastante timoratas a excepción de Human Rights Watch.

 

Hijo: « Papa, escuché que, ahora, los gays tienen derecho de casarse en USA. Pero ¿qué quiere decir «gay”»?
Viñeta de Andeel, Egipto

 





Courtesy of Tlaxcala
Source: http://tlaxcala-int.org/article.asp?reference=17372
Publication date of original article: 01/03/2016
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=17377

 

Tags: Art. 230 Código PenalHomofobiaPruebas analesDerechos humanosTúnez
 

 
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